Irán advirtió que tomará represalias más allá de Medio Oriente si Estados Unidos o Israel reanudan los ataques contra la República Islámica, tras las nuevas amenazas del presidente Donald Trump.
Estados Unidos e Irán parecen estancados sobre cómo transformar su frágil alto al fuego en una paz más permanente, mientras ninguna de las dos partes moderó su retórica beligerante en los últimos días.
Trump declaró el martes por la noche que podría ordenar una nueva ronda de ataques en los próximos días mientras busca obligar a Irán a hacer concesiones sobre su programa nuclear y reabrir el estrecho de Ormuz para reducir los precios de la energía.
“Si se repite la agresión contra Irán, la guerra regional que se había prometido esta vez se extenderá más allá de la región”, advirtió este miércoles el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, según la agencia semioficial Tasnim. La Guardia Revolucionaria, que ganó todavía más influencia sobre la toma de decisiones en Irán desde el inicio de la guerra a finales de febrero, prometió “golpes devastadores en lugares que no se esperan”.
Irán atacó a aliados de EU e Israel al comienzo de la guerra
Irán lanzó drones y misiles contra varios países cuando Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra. Además de Israel y los Estados árabes del Golfo, los objetivos también incluyeron Turquía y Chipre. Aunque las fuerzas armadas iraníes quedaron debilitadas por los ataques aéreos hasta la tregua del 8 de abril, todavía mantienen capacidad para atacar a otros países.
“Espero que no tengamos que ir a la guerra, pero quizás tengamos que darles otro duro golpe”, dijo Trump a periodistas. Consultado sobre cuánto tiempo esperaría, respondió: “Dos o tres días, quizás viernes, sábado, domingo. Tal vez a comienzos de la próxima semana”.
Los precios del petróleo permanecen estables esta semana y el Brent cotiza cerca de los 110 dólares por barril, aunque acumula un alza del 80 por ciento este año. Esto contribuyó a una venta masiva de bonos gubernamentales en todo el mundo durante la última semana ante las crecientes preocupaciones por la inflación.
Hasta ahora, Irán rechazó las exigencias de Trump para renunciar a su uranio altamente enriquecido o comprometerse a no volver a procesar el material radiactivo. Teherán insiste en enriquecer uranio para producir energía nuclear, mientras Washington teme que busque fabricar una bomba atómica, algo que los líderes iraníes negaron.
El doble bloqueo naval también representa un punto clave del conflicto. Teherán exige que Estados Unidos levante el bloqueo sobre los puertos iraníes antes de reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico comercial, incluidos los buques petroleros y de gas natural licuado.
“Después de casi tres meses de guerra, los objetivos de Trump parecen lejos de alcanzarse e Irán emerge golpeado, pero fortalecido con una nueva influencia global”, señalaron los analistas de Bloomberg Economics Dina Esfandiary, Becca Wasser y Ziad Daoud. “El riesgo de una nueva escalada sigue presente porque ambas partes están demasiado alejadas para alcanzar un acuerdo, aunque es poco probable que más combates produzcan un avance estratégico”.
JD Vance se mantiene positivo sobre negociaciones entre EU e Irán
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, mostró un tono más positivo sobre las negociaciones, mediadas principalmente por Pakistán, aunque admitió que una nueva ronda de combates es posible.
“Creemos que hemos avanzado mucho; creemos que los iraníes quieren llegar a un acuerdo”, dijo el funcionario el martes.
Reanudar la campaña militar representa la “opción B”, afirmó Vance. “Pero eso no es lo que quiere el presidente. Y tampoco creo que sea lo que quieren los iraníes”.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, se encuentra en Teherán por segunda vez en menos de una semana para mantener conversaciones con funcionarios iraníes, informó la agencia estatal Islamic Republic News Agency, que citó a una fuente diplomática pakistaní.
El lunes, Trump dijo que frenó nuevos ataques a petición de Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos, tres aliados clave de Washington en Medio Oriente.