La Secretaría de Hacienda confió en que Moody’s Ratings no bajará más la calificación crediticia de México durante los próximos 18 meses, luego de que la nueva nota soberana quedó con perspectiva estable.
La dependencia descartó nuevos recortes en la calificación al destacar la solidez del marco macroeconómico del país, así como el tamaño, diversificación y resiliencia de la economía mexicana frente a choques externos.
¿Por qué Moody’s bajó la calificación de México?
Este miércoles, la agencia redujo las calificaciones de emisor y sénior no garantizadas de largo plazo en moneda local y extranjera del Gobierno de México a ‘Baa3? desde ‘Baa2?.
Además, bajó las calificaciones provisionales sénior no garantizadas y de los programas de deuda de mediano plazo (MTN, por sus siglas en inglés) a (P)Baa3 desde (P)Baa2. La perspectiva cambió de negativa a estable.
Hacienda refirió que Moody’s destacó el historial de conducción prudente de las políticas monetaria y macroeconómica frente a choques externos.
“Señaló que México mantiene vulnerabilidades externas acotadas, sin desequilibrios macroeconómicos significativos ni señales de estrés financiero en el sector privado o en la balanza de pagos”, sostuvo.
¿Qué dice Hacienda sobre la calificación de México?
La dependencia resaltó que el esquema de objetivos de inflación y la autonomía del Banco de México continúan siendo elementos clave para mantener ancladas las expectativas inflacionarias y preservar la estabilidad financiera.
Hacienda agregó que la agencia prevé que la actividad económica retome gradualmente una trayectoria de crecimiento cercana a su tendencia de mediano plazo, impulsada por acciones gubernamentales orientadas a fortalecer la inversión y por una eventual disminución de la incertidumbre comercial.
Añadió que el desarrollo y profundización del mercado financiero local, respaldado por la reforma al sistema de pensiones de 2020, contribuirá a fortalecer la base de inversionistas nacionales y a mitigar riesgos de liquidez y refinanciamiento en los próximos años.
En materia de finanzas públicas, la dependencia destacó que México realizó en 2025 un ajuste fiscal equivalente a 1.3 puntos del PIB, el mayor desde 1995.
Indicó que este esfuerzo permitió avanzar en la normalización del déficit sin comprometer los programas sociales ni la estabilidad macroeconómica.
“La magnitud del ajuste refleja una conducción fiscal responsable, orientada a estabilizar la trayectoria de deuda y preservar la confianza de los mercados”, puntualizó.
Hacienda reiteró que los resultados al primer trimestre de 2026 confirmaron la continuidad de esta estrategia, luego de que el balance presupuestario registró un déficit menor al previsto y el balance primario alcanzó un superávit de 98 mil millones de pesos.
Asimismo, aseguró que la estrategia de manejo de pasivos generó ahorros por 47 mil millones de pesos en el costo financiero de la deuda.
Por otra parte, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en 50.4 por ciento del PIB, nivel inferior al observado en economías comparables y por debajo de la mediana de países con calificación “Baa”.
La dependencia subrayó que cerca de 80 por ciento de la deuda del gobierno federal está denominada en moneda nacional y a tasa fija, con un perfil de vencimientos ordenado, lo que reduce la exposición a riesgos externos en un entorno global complejo.
También resaltó que México mantiene el grado de inversión con todas las agencias calificadoras y conserva acceso favorable a los mercados financieros internacionales.
Añadió que las reservas internacionales ascienden a 257 mil millones de dólares y que el país cuenta con una Línea de Crédito Flexible por 24 mil millones de dólares, factores que fortalecen la capacidad de respuesta ante episodios de volatilidad financiera.
La Secretaría de Hacienda reiteró que la política fiscal continuará orientada a preservar la sostenibilidad de la deuda pública, fortalecer los ingresos y mantener una ejecución responsable del gasto público