
Si Enrique Díaz Vega pronuncia en Nueva York ese nombre, sería algo así como una bomba atómica para el gobierno de México.
Se entregaron dos altos funcionarios del gabinete de Sinaloa ante las autoridades de Estados Unidos. Pero uno de ellos es el que desata más pánico entre los morenistas: Enrique Díaz Vega, el que fue secretario de Administración y Finanzas en el gobierno de Rubén Rocha Moya. Díaz Vega era el que repartía el dinero. Lo mismo a través de contratos que en efectivo. Lo que sabe es oro molido para el gobierno de Trump y a la vez es uranio enriquecido contra el gobierno de Claudia Sheinbaum.