Europa comenzó a mirar hacia México y Brasil como piezas clave para reducir su dependencia económica de Asia y Rusia, en medio de un reacomodo geopolítico que está acelerando nuevas alianzas comerciales, industriales y energéticas entre ambos lados del Atlántico. Ese fue uno de los mensajes centrales durante la presentación en Ciudad de México del IX Congreso Iberoamericano del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica ( CEAPI ), donde líderes empresariales y representantes europeos plantearon que el renovado acuerdo comercial entre México y la Unión Europea llega en un momento de transformación global marcado por tensiones comerciales, conflictos geopolíticos y la búsqueda de cadenas de suministro más seguras.
México avanza con modernización del TLCUEM“Hoy, cuando hablamos de seguridad, hablamos de acceso al cobre, hablamos de acceso a los alimentos, hablamos de acceso a productos médicos”, dijo Núria Vilanova, presidenta de CEAPI, al explicar por qué Europa aceleró tanto la modernización del tratado comercial con México como el cierre del acuerdo con Mercosur. La empresaria española sostuvo que el deterioro de la relación económica entre Europa y China, así como la pérdida del suministro energético ruso, llevaron al bloque europeo a replantear sus alianzas estratégicas. Según explicó, Alemania —la principal economía europea— enfrenta una caída de ventas en China y ya no cuenta con el gas ruso como respaldo energético. En ese contexto, CEAPI busca posicionar a Iberoamérica como un nuevo eje económico y empresarial capaz de proveer alimentos, minerales, manufactura e inversión a Europa, mientras compañías latinoamericanas utilizan España como plataforma de expansión global. Vilanova destacó particularmente el potencial de un mayor acercamiento entre México y Brasil, las dos mayores economías de América Latina. “Brasil es el 50% del PIB de América Latina y México el 25%; esta alianza puede revolucionar la región”, afirmó. La visión del organismo empresarial es que ambos países podrían convertirse en pilares de una nueva integración económica transatlántica, en momentos en que Europa busca reducir riesgos asociados a Asia y reforzar su acceso a insumos estratégicos. El planteamiento ocurre mientras Bruselas y México se preparan para firmar la actualización de su tratado comercial, después de años de negociación. Para CEAPI, el objetivo de estos acuerdos ya no se limita al intercambio comercial tradicional. “No se trata solo de importar y exportar”, dijo Vilanova. “Lo que vamos a vivir es un crecimiento muy importante de las inversiones”. El Congreso de CEAPI, que se llevará a cabo del 25 al 27 de mayo, reunirá en la capital mexicana a más de 500 empresarios y líderes institucionales de 22 países, incluidos algunos de los principales empresarios de Iberoamérica, representantes de la Unión Europea y organismos multilaterales. Entre los participantes estarán la presidenta del Banco Europeo de Inversiones, Nadia Calviño; el secretario de Economía, Marcelo Ebrard; y empresarios como Carlos Slim, Valentín Diez Morodo y directivos de compañías españolas y latinoamericanas.
México tiene más de 100 empresas "trampolín" en EspañaAdemás de la coyuntura geopolítica, CEAPI aprovechó el encuentro para impulsar un nuevo concepto empresarial: las “multiberoamericanas”, término con el que busca redefinir a las compañías latinoamericanas y españolas que operan de manera integrada entre América y Europa. El organismo argumenta que el término “multilatinas” ya resulta insuficiente para describir el fenómeno actual, debido a que muchas empresas latinoamericanas ya no solo se expanden dentro de la región, sino que utilizan a España como “economía trampolín” para crecer hacia otros mercados. Según el informe “Multiberoamericanas: un nuevo concepto, una nueva realidad”, elaborado por el Instituto Complutense de Estudios Internacionales, España se consolidó desde 2020 como el principal receptor europeo de inversión latinoamericana. El estudio señala que 118 empresas mexicanas utilizan España como plataforma de expansión internacional y, desde ahí, controlan 776 compañías en terceros mercados. La investigación también muestra que la inversión española en América Latina se triplicó desde 2007, al pasar de 82,000 millones de euros a 245,216 millones en 2023. México y Brasil concentran la mayor parte de esos flujos.
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