
México tiene una sola planta nuclear y opera desde hace décadas frente a las costas del Golfo de México. La Central Nucleoeléctrica Laguna Verde, ubicada en Alto Lucero, Veracruz, produce energía de manera constante mientras el país enfrenta olas de calor, alta demanda eléctrica y presión sobre la infraestructura energética nacional.
Sin embargo, detrás de esa operación permanente comenzó a crecer nuevamente una discusión incómoda: el envejecimiento de una instalación diseñada bajo estándares tecnológicos de otra época y que hoy enfrenta cuestionamientos relacionados con mantenimiento, personal especializado y capacidad de reacción ante un escenario crítico.