
Desde el 2024 y 2025, la administración de Trump había anunciado la consideración de adquirir a Groenlandia como un territorio adyacente a los Estados Unidos, al estar en el continente americano.
Sin embargo, la administración de Trump fue recibida por protestas de los locales, al igual que de los aliados europeos que tiene el territorio; especialmente el país danés, ya que Groenlandia es una nación autónoma perteneciente al Reino de Dinamarca.