nullJusticia
Un tribunal de Florida ordenó a la familia Weinberg (socio de Genaro García Luna) devolver 578.5 millones de dólares al Estado mexicano. La cifra es elocuente; de los 634 millones que presuntamente ganaron con contratos públicos, gran parte deberá regresar a las arcas nacionales. El mérito no es menor. La victoria se construyó con las investigaciones y denuncias que presentó Santiago Nieto desde la UIF. Mientras otros solo hablaban de combatir la corrupción, él actuó, documentó y llevó los expedientes que finalmente sirvieron a la Justicia estadounidense. Hoy, ese trabajo rinde frutos concretos y, de paso, fortalece su posición como favorito en las encuestas de Morena rumbo a la gubernatura 2027. Justicia y política, en esta ocasión, caminan de la mano.
El Verde quiere más
Cuando Ricardo Astudillo llegó al PVEM en 2008, el partido apenas existía en el estado. Hoy, bajo su dirección, se ha convertido en la fuerza política de mayor crecimiento: diputados, alcaldes y regidores dan testimonio de su capacidad de organización. Ha pasado a obtener, consistentemente, el 8 por ciento de la votación, cerca de 90 mil sufragios en cada elección, y la tendencia sigue al alza. Para 2027, Astudillo quiere estar en la boleta; peleará palmo a palmo cada rincón del estado para convertirse en el coordinador de la 4T y, por tanto, candidato a gobernador. El Verde ya no es comparsa. Ahora es un actor que pesa y que sigue subiendo.
Debate
El fiscal general de Querétaro, Víctor de Jesús Hernández, fue claro y responsable: la iniciativa del alcalde de Corregidora, ‘Chepe’ Guerrero, para juzgar como adultos a adolescentes de 15 a 17 años que cometan delitos de alto impacto, requiere un análisis profundo en los congresos local y federal. Existe ya una legislación nacional que regula el tema. Modificarla no puede ser una reacción emocional, sino un debate serio que equilibre la legítima exigencia de seguridad con la protección de los derechos de la niñez y el interés superior del menor. Los hechos son preocupantes. La realidad social exige respuestas, pero no a costa de principios constitucionales. Reflexionar no es debilidad; es madurez.