El Colectivo Fundamental mantiene talleres comunitarios de cocina y diseño textil para adolescentes de sectores vulnerables de Ciudad Juárez, con actividades enfocadas en enseñar oficios, fortalecer habilidades personales y generar espacios seguros de convivencia en colonias del suroriente y la zona centro de la ciudad.
Actualmente, alrededor de 40 participan de manera simultánea en ambos talleres, aunque la cifra cambia cada trimestre debido a la rotación de participantes, informó Eduardo Arvizo, coordinador de talleres del colectivo. Las actividades se desarrollan principalmente en la colonia 16 de Septiembre y forman parte del trabajo comunitario que la organización mantiene desde hace casi 20 años.
Arvizo explicó que Fundamental surgió originalmente como un colectivo juvenil relacionado con la cultura hip hop en la colonia 16 de Septiembre, donde comenzaron a reunirse para grabar música, rapear y practicar disciplinas como break dance y graffiti.
“Han salido muy buenos raperos y grafiteros”, comentó el coordinador, quien recordó que incluso integrantes del colectivo llegaron a participar en competencias nacionales e internacionales relacionadas con la cultura urbana.
Con el paso de los años, el proyecto evolucionó hacia una asociación civil enfocada en atender a adolescentes que enfrentan problemáticas sociales, violencia o falta de espacios comunitarios en distintos sectores de la ciudad. Ahora trabajan en zonas como Riberas del Bravo, el suroriente y por el centro.
“Originalmente nosotros nos manejábamos por polígonos donde había más incidencia de adolescentes que tenían problemas con la ley o donde había más denuncias”, explicó Arvizo.
El coordinador señaló que la estrategia del colectivo ha sido acercar actividades directamente a los lugares donde conviven, principalmente parques y espacios públicos. Entre los talleres que ofrecen se encuentran box, graffiti, teatro, corte de cabello, cocina y reciclaje textil.
En el caso del taller de cocina comunitaria, las actividades buscan enseñar conocimientos básicos que puedan servir tanto para la vida diaria como para generar ingresos. Durante las últimas sesiones, las y los adolescentes aprendieron a preparar un calzone, un platillo italiano similar a una mezcla entre pizza y empanada.
Entre harina, amasado y preparación de ingredientes, los participantes convivieron y trabajaron en equipo antes de compartir los alimentos preparados en comunidad.
Arvizo explicó que en el taller se enseñan recetas sencillas y accesibles que pueden replicar en sus hogares.
“Se les enseña a cocinar cosas que en su casa podrían ellos aportar”, comentó. “A lo mejor no para venderlas, sino para que un día puedan decirles a sus papás que ellos preparan la comida”.
El coordinador destacó que la mayoría de quienes participan en cocina comunitaria son hombres, mientras que en el taller de diseño textil predominan las mujeres. En este espacio aprenden costura básica, confección y reutilización de prendas para crear nuevas piezas o accesorios.
Actualmente, las participantes trabajan en la elaboración de un corset hecho a la medida como parte de un nuevo proyecto creativo impulsado dentro del taller.
Además de enseñar habilidades técnicas, Fundamental busca que cada actividad ayude a fortalecer la autoestima, la expresión personal y la convivencia entre adolescentes.
El colectivo también realiza actividades comunitarias para recuperar parques y espacios públicos, además de promover sus talleres en colonias donde buscan acercarse directamente a la población con la que trabajan.