El Gran Premio de Canadá se presenta como un desafío mayúsculo para los pilotos españoles. Fernando Alonso y Carlos Sainz partirán desde el fondo de la parrilla, pero ambos confían en que la lluvia cambie por completo el guion de la carrera en el circuito Gilles Villeneuve.
Alonso saldrá 19º tras un fin de semana complicado con el Aston Martin AMR26. El asturiano se retiró en el sprint por un toque en la primera curva y reconoce que su coche solo está por delante de los Cadillac. Sin embargo, ve en la lluvia un as en la manga para pelear por los puntos.
“Si llueve mañana, será interesante. No hemos corrido aún con este reglamento en mojado y los niveles de grip serán muy bajos aquí”, explicó Alonso, en unas declaraciones publicadas por Estadio Deportivo, consciente de que las condiciones extremas pueden igualar fuerzas y abrir oportunidades.
El bicampeón mundial asegura que se siente algo más competitivo que en citas anteriores. “Hemos dado pequeños pasos en la dirección correcta, pero aún necesitamos mejorar para pasar a la Q2”, añadió, mostrando cautela pero también esperanza.
Carlos Sainz, por su parte, partirá 15º con su Williams. El madrileño ya sabe lo que es sumar puntos esta temporada e incluso meterse en una Q3, como hizo el viernes en la clasificación del sprint.
Expectativas bajo la lluvia
“Si llueve será la primera vez que rodemos con neumáticos de mojado con el nuevo reglamento. Va a ser un reto para todos los equipos comprender los neumáticos y la distribución de la energía”, señaló Sainz, que ve en el agua una oportunidad para igualar su coche con los rivales más fuertes.
El madrileño reconoció que el sábado fue más complicado. “El coche tenía ritmo para estar entre los doce primeros, pero perdí algunas décimas en el primer sector. La Q3 estaba fuera de nuestro alcance esta vez”, admitió.
Aun así, Sainz mantiene la ambición de luchar por los puntos. Su rendimiento ha sido superior al de su compañero y confía en que la lluvia le permita repetir actuaciones destacadas.
La combinación de experiencia de Alonso y la capacidad de adaptación de Sainz convierte a los españoles en protagonistas inesperados de un domingo que puede ser caótico. La lluvia, como tantas veces en Montreal, promete ser el factor decisivo.
El GP de Canadá se prepara para una carrera exigente y abierta. Alonso y Sainz sueñan con transformar la dificultad en oportunidad y demostrar que, bajo el agua, todo es posible.