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Radar Inteligente
El Diario 24 May, 2026 09:59

Cierran sus redes y vuelven a la vida real

Está por cumplirse un año desde que David Salinas cerró sus redes sociales.

Lo pensó por años y lo hizo de a poco con la intención de que ésta fuera una medida permanente que le permitiera vivir alejado de lo digital y más conectado con el mundo real.

"Sentía que estaba pasando mucho tiempo en la red", cuenta el fotógrafo de 24 años, de Monterrey. "Veía lo que publicaban mis amigos y me daba cuenta que no era un reflejo de lo que estaba pasando en sus vidas".

Cuando se decidió a eliminar sus cuentas de forma definitiva, lo hizo de manera progresiva, buscando alternativas a los diferentes obstáculos que podría haber: empezó a frecuentar mercados locales para compartir su trabajo y se propuso buscar a sus amigos para no depender de las historias que comparten en redes sociales.

Aunque sigue como usuario de WhatsApp, lo utiliza sólo para lo esencial.

"Me he sentido mucho más tranquilo. Me ha dado el tiempo y la claridad para dedicarle más espacio a mis cuestiones creativas y a estar más presente en mi vida diaria", comparte el joven.

David es una de las personas que están buscando alejarse del mundo virtual.

Tras años de veloces avances tecnológicos, que hoy permiten comunicación y acceso a la información instantánea, hay quienes sienten hartazgo y urgencia de escapar de una forma de vida que parece depender de lo digital para casi todo.

"Hemos vivido muchos años hiperconectados sin cuestionarlo", dice Epifanio Sánchez, experto en bienestar digital del Instituto del Propósito y Bienestar Integral del Tecmilenio.

"Hay muchas personas que hoy están recuperando su atención de una forma básica. Yo no lo veo como huir de la tecnología, sino aprender a usarla con intención. Es una forma muy sólida de decir: 'necesito mi vida de vuelta'".

En esta búsqueda hay de todo: quienes programan su celular para reducir tiempos en pantalla; otros que hacen un detox de redes por unos días; algunos más que eliminan por completo sus cuentas; los que deciden ya sólo comunicarse por correo electrónico, y hasta los que cambian su smartphone por un celular sin internet.

Se estima que en promedio las personas con celular lo usan seis horas al día, y que muchas sienten dependencia y compulsión por revisarlo, así como agotamiento por tanta información.

No sorprende que, a la par, surjan iniciativas como The Offline Club, movimiento europeo que organiza eventos libres de celulares para combatir la adicción a las pantallas, así como hay retiros de desintoxicación digital, que ayudan a las personas a reducir su tiempo en línea y reconectar con su entorno real.

Pero no es tan sencillo, coinciden especialistas, pues las redes están diseñadas para brindar gratificación inmediata.

A través de "likes", notificaciones y el llamado "scroll infinito", se libera dopamina en el cerebro y la experiencia en el mundo digital se vuelve una especie de adicción.

Para Sánchez, no se trata de escapar por completo, sino de aprender a usarlo con intención y de forma consciente.

Buscando el equilibrio


Recomendaciones para tener una relación más sana con el internet:
- Analizar cuándo y para qué se usa la tecnología.
- Definir una intención para su uso.
- Utizarlo con propósitos claros.
- Sustituir tiempos con otras actividades fuera de lo digital
Fuente: Epifanio Sánchez, experto en bienestar digital

Uso en exceso


Un mayor uso de los medios digitales por parte de los padres de familia está vinculado con una utilización más problemática del celular en sus hijos adolescentes, revela un estudio reciente dirigido por Jason Nagata, profesor asociado de pediatría en la Universidad de California, en San Francisco.
En el caso de los jóvenes que parecían ser adictos a sus teléfonos, los problemas de salud se multiplican: son más propensos a presentar síntomas de depresión, trastorno por déficit de atención, comportamiento suicida y alteraciones del sueño.

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