El Gran Premio de Canadá marcó un punto de inflexión en la etapa de Lewis Hamilton con Ferrari. El británico, siete veces campeón del mundo, firmó su mejor resultado vestido de rojo: un segundo puesto que devuelve la sonrisa y la confianza a la Scuderia.
La carrera tuvo un momento clave: Hamilton adelantó a Max Verstappen en la curva uno con una maniobra espectacular. Fue el golpe de autoridad que necesitaba tras varias citas con tendencia negativa y que le permitió superar también a su compañero Charles Leclerc.
El resultado confirma que Hamilton empieza a rodar en sintonía con el Cavallino Rampante. “Es el día más feliz de mis días en Ferrari hasta ahora”, confesó emocionado nada más bajarse del monoplaza. Su sonrisa reflejaba la liberación de un piloto que llevaba tiempo buscando un podio de peso.
El SF-26 mostró en Montreal el fruto del trabajo de la fábrica durante el invierno. Las evoluciones recientes han dado en el clavo y permiten a Hamilton pilotar con la agresividad que lo caracteriza. “Creo que nuestro coche es genial, los chicos hicieron un trabajo fantástico durante el invierno”, elogió.
La adaptación no fue sencilla. El inicio de temporada estuvo marcado por dudas sobre la ventana de rendimiento del coche, pero poco a poco Hamilton ha encontrado comodidad y confianza. “Lo entiendo mucho mejor, estoy mucho más cómodo con él”, aseguró.
El valor del podio
Este segundo puesto es más que un resultado: es un mensaje. Ferrari vuelve a ser competitivo y Hamilton demuestra que aún tiene hambre de victorias. La Scuderia celebra su primer gran momento de euforia desde que el británico llegó al equipo.
El adelantamiento a Verstappen fue simbólico. El neerlandés sigue siendo referencia, pero Hamilton recordó que su talento sigue intacto y que puede batir a cualquiera en igualdad de condiciones.
La relación entre Hamilton y Ferrari, que comenzó con dudas, empieza a consolidarse. El británico se siente parte del proyecto y el equipo lo respalda con un coche cada vez más sólido.
Montreal puede ser el inicio de una nueva etapa. Hamilton ya suma dos podios en su segunda temporada con Ferrari y apunta a más. La sonrisa del británico es la mejor noticia para la Scuderia.
El Mundial sigue dominado por Antonelli, pero Hamilton ha demostrado que Ferrari está listo para luchar. Y cuando el británico sonríe, la Fórmula 1 siempre se vuelve más interesante. @mundiario