
El Departamento de Justicia de Estados Unidos imputó a cuatro hombres originarios de Bulgaria, Kenia, Uganda y Tanzania por su presunta participación en una red internacional dedicada al tráfico de armas de guerra con la intención de venderlas al Cártel Jalisco Nueva Generación desde el año 2022.
De acuerdo con la imputación divulgada por autoridades estadounidenses, los acusados habrían ofrecido armamento que incluía rifles de asalto, lanzacohetes y dispositivos de visión nocturna. Aunque el gobierno de Estados Unidos destacó el desmantelamiento de esta red, el impacto en las capacidades del grupo criminal podría ser limitado, debido a que los cárteles que operan en México obtienen la mayoría de sus armas en territorio estadounidense.