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Noticias de Querétaro 26 May, 2026 05:27

Una radiografía de Querétaro desde la óptica de Armando Rivera Castillejos

Armando Rivera Castillejos, desvela sus inquietudes como político, empresario y ciudadano.

Por Luis Montes de Oca

Noticias

 

Con conocimiento de causa, por haber sido alcalde, por esta experiencia que te ha dado, ahora con MC, estar recorriendo todas las delegaciones, las comunidades ¿Qué es tu radiografía de Querétaro hoy? ¿Cómo lo ves? —inquirimos a Armando Rivera Castillejos, que cobra seriedad antes de responder, desaparece la sonrisa y el ceño se manifiesta.

—Yo veo que se le está saliendo de las manos. Hoy la principal demanda ciudadana es la seguridad.

No importa el nivel socioeconómico de la colonia —abunda—, en todas las colonias hay problemas de inseguridad. El segundo problema, yo te diría que es movilidad, que la gente sí valora que ya se mueven en camiones nuevos, pero que siguen siendo ineficientes en las rutas, en los horarios y en el tiempo de traslado, te dicen los ciudadanos “movieron paradas, ahora la gente camina más y las señoras adultas mayores se quejan de eso, pero los camiones están muy bonitos, son nuevos” —ironiza.

—Eso es muy mordaz. ¿No? —cuestionamos

—No, pero así te dicen —regresa la sonrisa amplia—. “Qué bueno que ya tenemos buenos camiones, pero nos quitaron paradas, ahora tengo que tomar dos camiones y me tardo más en llegar” y siguen los comentarios —apunta Armando—: “voy al súper y traigo bolsas y tengo que caminar tres cuadras más que antes. No caminaba, porque si le hago la parada donde se paraba antes, no se detiene el camión porque está prohibido”. 

Entonces, vuelvo a lo mismo, no están escuchando al usuario.

Seguridad, transporte, movilidad. Movilidad, burocracia, la tramitología, no, no, no. Tú quieres sacar una licencia de funcionamiento, es tortuoso y la falta de agua. Otra vez ya tenemos colonias tandeadas.  Entonces, hace falta inversión en servicios básicos.

Yo lo que digo es, donde está fallando el gobernante, no le quiero poner nombre y apellido, en general el gobernante está fallando en escuchar al ciudadano. 

—Pero desde hace tiempo —soltamos. 

—Sí, sí, sí.

—No es nuevo —agregamos y Armando precisa:

—No es nuevo. Hoy tienen la posibilidad de corregir el rumbo porque están ahí. Los que pasaron, ya pasaron y ya se fueron. 

—Y los que están, están más preocupados por lo que viene, ¿no? —cuestionamos.

—Desde que llegaron, Felifer, mi amigo, anda de candidato a gobernador y quién sabe, todavía no demuestra que sabe trabajar y que sabe dar resultados en un municipio y ya quiere gobernar el Estado. Y se están peleando las garnachas, dijo el gobernador, porque nombró, en su tercer año de gobierno, a sus sucesores: “muévanse”. Están preocupados por la sucesión en lugar del hoy, ¿no? Y eso no genera buenos resultados para los queretanos.

—Y los Morena igual —apuntamos.

—Hay tribus ahí que se están picando los ojos y peleando por las posiciones en lugar de atender la responsabilidad que tienen como legisladores o como servidores públicos. 

—¿Ves a Movimiento Ciudadano como una posibilidad o como un partido negociante? 

—No —ataja—, Movimiento Ciudadano es la alternativa. Y eso lo ha venido demostrado en las últimas elecciones.

El año pasado tuvimos elecciones en Veracruz y ganamos 41 municipios. Vamos a ver cómo nos va ahora en Coahuila. Pero Movimiento Ciudadano es la alternativa porque no somos oposición —Armando Rivera se explica—: si un partido propone una ley que es de beneficio de la gente, Movimiento Ciudadano la apoya. No importa que la haya propuesto Morena, el PRIAN o quién sea. Y si te fijas, si la propone Morena, el PRIAN vota en contra y al revés, si la propone el PRIAN, Morena vota en contra. 

—Sí, ya es negativa por sistema acotamos. 

—Movimiento Ciudadano no, por eso les digo, nosotros no somos oposición, nosotros somos alternativa. Si la idea es buena, si la propuesta es de beneficio de la ciudadanía, vamos con ustedes. Si es mala, no vamos con ustedes. Y eso le gusta a la gente, que analicemos las cosas y que propongamos.

He dicho que, bueno, la estadística en el Nacional, ya somos la segunda fuerza política en el país y es el único partido que viene creciendo en intención de voto. Morena está desfondándose, el PAN no tiene rumbo, el PRI está casi muerto y el único partido que ha venido creciendo en todas las encuestas en todo el país es Movimiento Ciudadano. Y yo creo que vamos a dar la sorpresa, al menos aquí en la capital, que es parte de mi responsabilidad.

Si voy a ser candidato o no voy a ser candidato, todavía no lo sé. 

—Es que esa es la pregunta. ¿Y si quieres serlo?

—Sí, claro que quiero serlo. Si me dan la oportunidad lo voy a hacer. Y bueno, lo primero que tienen que cuadrar es… 

—¿Quién va a tener el conocimiento que tienes tú ahorita?… muy pocos —interrumpimos.

—Pero olvídate el conocimiento, la intención, porque el conocimiento en tu casa está bien para ti, pero hay que hacer algo por el prójimo, hay que hacer algo por los vecinos, hay que hacer algo por nuestra comunidad. Mira, a mí me dicen… 

—¿Por qué te metiste a la política? —volvemos a interrumpir y Armando aguanta con paciencia.

—¿Te acuerdas cuando estábamos jóvenes? Yo venía de Coca-Cola. Fui director de ventas y mercadotecnia de Coca-Cola, fui director general adjunto, y de ahí Nacho Loyola me invita y soy el primer secretario de Desarrollo Económico del PAN en el 97. Y me cuestionaban los empresarios que eran de la edad de mi papá.

Yo tenía 31 años, Luis. Y me cuestionaban y me decían ¿Qué diablos estás haciendo en gobierno? Y en aquella época yo me acuerdo que les dije: Miren, yo dejé el privilegio y la comodidad de estar en Coca-Cola, donde ganaba mucho dinero y me trataban muy bien, porque no me gustó el Querétaro y el México que me están heredando ustedes, los adultos mayores. Mi papá había fallecido 6 meses antes, mi papá no me conoció de político.

Y por eso, porque hay un cambio de PRI a PAN, y me invitó el gobernador, decidí participar, porque vamos a cambiar. Hoy, 30 años después, el que ya tenía 31, ahora tengo 61, estoy igual de inconforme. No estoy a gusto con el Querétaro que le estamos dejando a nuestros hijos, a los jóvenes, a las próximas generaciones.

Hoy mis hijos me pueden reclamar, como yo lo hice a mis 31 años. No estamos a gusto con lo que nos están dejando, nos están heredando un país en llamas, con violencia, con desaparecidos, con falta de oportunidades. Y creo que tengo todavía la fuerza, no soy un jovencito, pero tengo la fuerza para encauzar el camino que llevábamos en Querétaro.

—¿Estamos estancados?

—Yo te diría, hoy Querétaro está estancado. 

—Pero estancado de cierta forma o de cierta perspectiva, porque también es un estado que tiene inversión extranjera y local, que tiene desarrollo tecnológico, que tenemos muchas universidades y centros de investigación, que tenemos un buen movimiento cultural, que hay salud. 

—Me decía mi abuelita, en el reino de los ciegos, el tuerto es rey —ataja de nuevo e ironiza: “somos tuertos en el contexto nacional”. Deberíamos estar viendo con los dos ojos. 

—¿Soy parcial en el comentario que te hago? —replicamos.

—No, es cierto, pero podremos estar mejor.

Esta administración del gobierno del estado —agrega— ha traído 4 o 6 data centers, le llaman, ¿no? ¿Cuántos empleados nos genera un data center? Es poco conocido. ¿10 vigilantes? Son bodegas con servidores, con computadoras.

A ver, no les da empleo a los ingenieros, a los técnicos, no, les da empleo a los vigilantes que van a cuidar la nave industrial. Pero esa nave industrial consume toneladas de KVA, muchísima energía eléctrica y también sistemas de enfriamiento con mucha agua. Oye, el recurso escaso es la energía eléctrica que no tenemos y el agua y se lo das a unas bodegas de servidores, que los técnicos están en sillón en Valley allá en California o están en la India, no están aquí. Entonces, ¿para qué estás educando a los jóvenes para ser ingenieros en sistemas, pero no les das la oportunidad de empleo? Hay que ver qué empleo es el que se necesita, qué inversión es la que se requiere y ahí le están fallando. 

Mira, cuando fui secretario de Servicio Económico, yo traje mucha industria. En aquella época, cuando empezó Nacho, no había parques industriales privados, estaba el Benito Juárez, el Bernardo Quintana, el de San Juan del Río, los tres. Eran los que existían, yo los manejaba, y eran de gobierno del Estado. Después llegó el Parque Industrial Querétaro, cuando invirtieron los gringos con Mena y con Oleszcovsky, que fue el primer parque privado. Después ya empezaron a llegar otros parques industriales, otros inversionistas. Porque nos dedicamos a hacer inversiones. Y ahora ya no sé cuántos hay.

—Hay muchísimos ya. Caminas por… 

—Pero yo tenía una regla —vuelta a interrumpir Armando Rivera sonriendo— no aceptamos empresas que contaminen y que consuman mucha agua.

Una vez llegó una empresa textilera que iba a producir mucha mezclilla y cuando vimos su requerimiento de agua, dije, disculpen señores, pero aquí no hay espacio para ustedes. Oiga, pero vamos a generar 500 empleos. Sí necesitamos empleos, pero no les podemos dar el agua. No tenemos agua, es un Estado que no tiene agua. ¿Por qué no se van a Chiapas? ¿No sé, a Tabasco?, allá abunda el recurso que necesitan ustedes para su gasto. Aquí no son bienvenidos. Se fueron muy molestos de mi oficina. Obviamente le dije al gobernador, acabo de mandar al diablo a estos inversionistas, pero no necesitamos ese tipo de inversión, porque teníamos una vocación, teníamos una dirección. Y no lo decía yo. ¿Te acuerdas de aquellas juntas tripartitas? 

—Sí —acotamos.

—Una vez al mes… esa la heredamos de Enrique Burgos. Una vez al mes nos reuníamos los líderes empresariales, los líderes sindicales conmigo, con el secretario del Trabajo, y definíamos cómo estábamos, hacia dónde íbamos, qué hacía falta. Hoy ya no hay esas cosas.

—¿Y desayunabas los lunes del entonces obispo don Mario Gasperín de Gasperín? 

—No, no desayunaba, sigo desayunando. Es mi amigo, me dispensa con su amistad, el señor Obispo Emérito. Yo desayunaba con él antes de ser alcalde. No desayuné con él cuando fui alcalde, porque tenía mis honores a la bandera y reuniones de gabinete los lunes. Terminé la responsabilidad municipal y me llamó: “aquí seguimos los lunes, te esperamos Armando, y sigo yendo casi todos los lunes.

Hay lunes, más ahorita que andamos trabajando tanto, que no puedo asistir. 

—¿Qué tanto pesa la Iglesia en estas cuestiones de la administración, de la gobernanza? 

—Pues depende del personaje. Yo soy católico, nunca lo he negado. 

Mi primer acto de campaña es ir a misa, agradecer, y de ahí arrancamos. ¿He sido criticado? Pues sí, pero dicen, es que el gobierno es laico. Digo, sí, el gobierno, pero Armando Rivera es católico, y yo voy a persignarme a que me den mi bendición y a decir, vamos para adelante, Diosito, Virgencita, y eso no lo voy a negar.

¿Qué tanto pesa? Pues en los católicos algo deben de pesar. Hoy cada vez hay más protestantes, hay otras nuevas religiones. 

Yo creo que el sector público tiene que ser de gente bien, de gente bien intencionada, y que tenga mucha comunicación con el electorado, con la ciudadanía. 

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