
La Presidenta de México tiene hasta el otoño de 2027 para desactivar la bomba de tiempo económica que ensamblaron ella y su antecesor. Ya se lo advirtieron las calificadoras.
No ha funcionado el intento de esconder con saliva y datos aislados la asfixiante realidad de la economía mexicana. Los que saben, los que leen las letras chiquitas, los que analizan todos los datos, y no sólo los que presentan en la mañanera, están llegando a la misma conclusión: la economía mexicana está por reventar.