La reducción anual de la pobreza laboral en México se reflejó en 25 de las 32 entidades federativas, ubicadas en mayor medida en las regiones del centro y del Bajío; no fue así para las siete restantes en las que aumentó, especialmente en estados del sureste, reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que publica datos del primer trimestre del 2026.
Destaca Chiapas que –además de registrar el mayor nivel de pobreza laboral, con 60.8% de su población–, también inicia la lista de entidades con mayor aumento anual (+1.7 puntos porcentuales); es la única con más de 60% de su población en esa circunstancia.
La pobreza laboral mide el porcentaje de la población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria.
Desde la región centro, Morelos presentó la disminución anual más significativa, de nueve puntos porcentuales, al avanzar de 43.6 a 34.6% de la población con un ingreso inferior al valor de la canasta.
La segunda reducción más importante se trasladó al Bajío: en Querétaro la variación fue de 8.7 puntos porcentuales, bajó de 29.1 a 20.4% de la población en pobreza laboral, entre el primer trimestre del 2025 e igual periodo del 2026.
Después, en Estado de México disminuyó 8.6 puntos porcentuales, de 33.2 a 24.6% de la población con un ingreso laboral insuficiente.
Las otras 22 entidades, que también redujeron anualmente su pobreza laboral, lograron variaciones en un rango de 6.4 y 0.1 puntos porcentuales; en 10 de ellas la diferencia fue mayor que el comportamiento nacional (de -3.4 puntos porcentuales): fueron los casos de Aguascalientes, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Oaxaca, Nayarit, Zacatecas, Baja California, Tamaulipas y Guerrero.
Al alza
Mientras que en siete estados se extendió el porcentaje de población con un ingreso laboral que no permite comprar la canasta alimentaria, registrando alzas anuales de 0.3 a 1.7 puntos porcentuales.
Desde el sureste mexicano, Chiapas reportó el mayor incremento en los niveles de pobreza laboral, con un alza de 1.7 puntos, pasando de 59.2 a 60.8% de su población en esas circunstancias.
En la misma región, en Campeche la pobreza laboral aumentó 1.5 puntos porcentuales, escaló de 33.2 a 34.8 por ciento. De igual manera, en Yucatán subió 1.5 puntos, de 26.5 a 28% de su población.
En Baja California Sur también creció la pobreza laboral en 1.3 puntos porcentuales, así como en Quintana Roo con 1.2 puntos, en Jalisco con 0.6 puntos y en Colima con 0.3 puntos.
Al tiempo que el alza trimestral se acentuó en 11 entidades, frente a la reducción de las otras 21 entidades.
Persisten altos niveles
Durante el primer trimestre del 2026, los porcentajes más elevados de pobreza laboral persisten en entidades del sur; en Chiapas –que encabeza la lista con 60.8% de su población en pobreza laboral– aumentó 1.7 puntos porcentuales en comparación con el primer trimestre del año pasado, mientras que en los siguientes primeros peldaños ese tipo de pobreza disminuyó.
El segundo mayor nivel de pobreza laboral lo registró Oaxaca (52.7%); siguieron Guerrero (47.7%), Veracruz (44.4%) y Zacatecas (41 por ciento). Las cinco entidades mantuvieron las mismas posiciones del primer trimestre del 2025.
En contraste, los estados con menos pobreza laboral son Baja California Sur (14.1%), Baja California (16.3%), Quintana Roo (19.9%), Colima (19.9%), Querétaro (20.4%) y Nayarit (20.4 por ciento).
De la población del país, 30.7% vivió en pobreza laboral en el primer cuarto del año, reflejando una reducción tanto anual (-3.2 puntos) como trimestral (-1.6 puntos).
El ingreso laboral real per cápita se elevó anualmente 7.4% en el país, avanzó de 3,402.79 a 3,653.00 pesos al mes.
En tanto, el ingreso laboral real per cápita aumentó a tasa anual en 25 de las 32 entidades federativas.
La pobreza laboral mide el porcentaje de la población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria
