
La Noche de los Grandes de la AAA cumplió con su promesa de drama, lucha y espectáculo en la Arena Monterrey, donde El Grande Americano derrotó al Original Grande Americano en una intensa lucha de Máscara contra Máscara que terminó con la revelación de una identidad esperada por la afición: Chad Gable.
El combate estelar tuvo tintes de guerra desde el arranque, luego de que el Original atacó a su rival con una guitarra antes de que la lucha tomara ritmo. A partir de ahí, ambos llevaron la rivalidad al límite, con mesas, sillas, castigos fuera del ring, máscaras rotas, sangre y una Arena Monterrey entregada al cántico de “¡Sí se pudo!” en favor del enmascarado que terminó por quedarse con el nombre y el legado.
El Grande Americano resistió castigos a la pierna, intervenciones y momentos de aparente derrota, pero encontró aire en el cierre para conectar el cabezazo definitivo y llevarse la cuenta de tres. Tras la caída, el Original Grande Americano cumplió con la apuesta, tomó el micrófono y aceptó que, desde esa noche, sólo había un verdadero Grande Americano.