
El Paris Saint-Germain volvió a escribir una noche dorada en la Champions League. En una Final cargada de drama, tensión y resistencia, el conjunto francés venció 5-4 al Arsenal en la tanda de penales, después de igualar 1-1 en tiempo regular y prórroga, para conquistar su segunda Orejona consecutiva y confirmar su bicampeonato europeo.
El golpe fue todavía más grande porque enfrente estaba un Arsenal que llegó invicto en la competencia y que soñaba con levantar la primera Champions League de su historia.
Los ingleses pegaron temprano en el Puskás Aréna de Budapest con un gol de Kai Havertz apenas al minuto 6, tras una asistencia de Leandro Trossard, obligando al PSG a remar contra corriente desde el arranque.