CIUDAD DE MÉXICO.- El IMSS-Bienestar enfrenta una alerta por el manejo de sus recursos públicos, luego de que su auditor externo rechazó emitir una opinión sobre los estados financieros de 2025 al detectar desviaciones, insuficiencias y falta de evidencia para validar la información entregada por el organismo. De acuerdo con Reforma, la firma Castillo Miranda y Compañía señaló que no pudo confirmar si las cuentas reflejan de forma confiable la situación financiera de la institución encargada de brindar atención médica gratuita a personas sin seguridad social.
La problemática principal está en que el auditor no solo reportó fallas contables, sino también debilidades en el sistema de control interno del IMSS-Bienestar. Esto significa que, con la información disponible, no fue posible verificar con certeza transacciones, saldos, gastos ni bienes reportados por el organismo. Entre los datos más relevantes están el gasto de 91 mil 382 millones de pesos en servicios personales, cifra 52% superior a lo autorizado por la Cámara de Diputados, y un gasto total de 192 mil 699 millones de pesos en 2025, casi 27 mil millones más de lo presupuestado.
El caso cobra relevancia porque el IMSS-Bienestar ha crecido de manera acelerada desde su creación en 2022, tras asumir servicios de salud que antes estaban a cargo de 24 gobiernos estatales y recibir seis hospitales de Alta Especialidad de la Secretaría de Salud federal. Hoy cuenta con 167 mil empleados, pero, a diferencia del IMSS y del ISSSTE, no genera ingresos propios. Por ello, la falta de claridad en sus estados financieros abre preguntas sobre cómo se están usando los recursos destinados a la atención de personas sin seguridad social.
¿Qué pasó con los estados financieros del IMSS-Bienestar?
El auditor externo del IMSS-Bienestar rechazó emitir una opinión sobre los estados financieros de 2025. Esta decisión significa que la firma encargada de revisar las cuentas no encontró elementos suficientes para validar la información presentada por el organismo.
Según Reforma, la firma Castillo Miranda y Compañía explicó en un documento fechado el 31 de marzo que las desviaciones e insuficiencias detectadas impidieron obtener evidencia suficiente para evaluar los estados financieros.
El despacho lo expresó así:
“Debido a las desviaciones e insuficiencias identificadas en los estados financieros y sus notas explicativas, no nos fue posible obtener evidencia suficiente para evaluar y expresar una opinión”.
En una auditoría, una negativa de opinión es una señal relevante. No equivale por sí misma a confirmar un desvío de recursos o un fraude, pero sí indica que la información entregada no permitió revisar con certeza el estado real de las cuentas.
¿Por qué es importante esta negativa del auditor?
La negativa de un auditor independiente a opinar sobre los estados financieros de una institución pública no es un hecho común. De acuerdo con Reforma, uno de los antecedentes recientes más relevantes fue el de Seguridad Alimentaria Mexicana, Segalmex, cuyos estados financieros fueron rechazados varias veces por su auditor externo durante el escándalo de corrupción registrado en el sexenio anterior.
Caso Segalmex. | ILUSTRATIVA DE ARCHIVO. Crédito: Especial/CanvaEn el caso del IMSS-Bienestar, la alerta se concentra en la falta de evidencia y en la debilidad de los controles internos. El auditor señaló que el sistema de control interno del organismo presenta fallas que no permiten confiar plenamente en la información contable.
La firma explicó:
“El sistema de control interno establecido en la entidad presenta debilidades significativas, por lo que no es posible confiar en que dicho sistema dé seguridad de que las transacciones y saldos contables que se presentan en los estados financieros han sido determinados en todos los aspectos materiales de conformidad con el marco de información financiera y gubernamental”.
El auditor también indicó que ese sistema no permite asegurar que la información esté libre de fraude o error. Esa frase es clave porque no acusa directamente una irregularidad penal, pero sí advierte que los controles no son suficientes para descartar riesgos.
¿Qué gastos no pudieron ser verificados?
Uno de los puntos centrales señalados por el auditor fue el gasto en servicios personales. De acuerdo con Reforma, el IMSS-Bienestar reportó 91 mil 382 millones de pesos en este rubro durante 2025.
La cifra llamó la atención porque fue 52% superior a lo autorizado por la Cámara de Diputados. Sin embargo, el auditor informó que no tuvo acceso a información suficiente para emitir una opinión sobre ese gasto.
También se señaló falta de evidencia para respaldar el valor de los bienes muebles e inmuebles del organismo, reportados en poco más de 12 mil millones de pesos.
Entre los puntos bajo observación están:
- El gasto en servicios personales reportado por el organismo.
- La diferencia entre lo autorizado y lo ejercido.
- El valor de bienes muebles e inmuebles.
- La confiabilidad de los saldos contables.
- La capacidad del sistema interno para detectar errores o posibles irregularidades.
Estas observaciones no significan, por sí solas, que todos los recursos hayan sido usados de manera incorrecta. Lo que muestran es que el auditor no contó con documentación suficiente para comprobarlos.
¿Cuánto gastó el IMSS-Bienestar en 2025?
El IMSS-Bienestar terminó 2025 con un gasto de 192 mil 699 millones de pesos, según la información publicada por Reforma.
Ese monto fue casi 27 mil millones de pesos mayor a lo presupuestado para ese año. Además, fue 20 mil millones de pesos superior a lo autorizado para 2026.
Este dato es relevante porque el organismo depende del presupuesto público para operar. A diferencia del IMSS y del ISSSTE, que reciben cuotas y aportaciones vinculadas a trabajadores, patrones y gobierno, el IMSS-Bienestar no genera ingresos propios.
Por eso, cualquier diferencia entre lo aprobado y lo ejercido debe estar respaldada con información clara, verificable y suficiente. La falta de evidencia señalada por el auditor coloca el foco en la necesidad de explicar cómo se ejercieron esos recursos y bajo qué autorizaciones.
¿Por qué creció tanto el IMSS-Bienestar?
El IMSS-Bienestar fue creado en 2022 para sustituir al Insabi y operar un modelo de atención médica gratuita para personas sin seguridad social.
Desde entonces, su tamaño institucional aumentó de forma rápida. De acuerdo con el reporte citado, el organismo asumió los servicios de salud que antes prestaban 24 gobiernos estatales. También recibió seis hospitales de Alta Especialidad que estaban bajo la administración de la Secretaría de Salud federal.
Ese crecimiento implicó más personal, más infraestructura, más responsabilidades y mayor gasto operativo. El organismo cuenta actualmente con 167 mil empleados, según los datos presentados por Reforma.
El problema señalado por el auditor es que ese crecimiento no estaría acompañado de controles financieros suficientes para validar con certeza toda la información contable del organismo.
¿Este problema ya había sido señalado antes?
Sí. En el ejercicio de 2024, el despacho auditor anterior ya había advertido problemas relevantes en el manejo contable y financiero del IMSS-Bienestar.
En ese momento, el auditor sí emitió una “opinión con salvedades”. Esto significa que encontró observaciones importantes, pero aun así pudo dar una opinión técnica sobre los estados financieros.
Para 2025, la situación fue distinta. La firma Castillo Miranda y Compañía no emitió opinión porque consideró que las desviaciones y la falta de evidencia impedían evaluar los documentos entregados.
La diferencia entre ambos ejercicios es importante: en 2024 hubo señalamientos, pero también una opinión con reservas; en 2025, el auditor dijo que no tenía elementos suficientes para opinar.
¿Qué relación tiene esto con la atención médica?
El caso financiero ocurre en un contexto donde el desempeño del IMSS-Bienestar también ha sido cuestionado en materia de atención.
Según Reforma, en noviembre pasado la Auditoría Superior de la Federación reportó que el programa S200 del organismo, encargado de llevar unidades médicas móviles a comunidades menores de 2 mil 500 habitantes, no alcanzó sus objetivos ni logró reducir riesgos de salud en localidades de alta marginación.
Este punto amplía la dimensión del problema. No se trata solo de estados financieros o registros contables. El IMSS-Bienestar opera servicios de salud para personas que no cuentan con seguridad social, por lo que la claridad en el uso del presupuesto también se relaciona con la capacidad de brindar atención médica.
Cuando una institución de salud crece, también necesita controles que permitan saber cuánto gasta, en qué lo gasta y qué resultados obtiene.