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Publimetro 31 May, 2026 16:50

La delincuencia también deja sin trabajo: robos en CDMX hunden a comercios locales

La inseguridad ya no sólo representa un problema de víctimas, pérdidas materiales o percepción ciudadana. También se convirtió en un factor que golpea directamente al empleo en la Ciudad de México.

Un estudio elaborado por el César Velázquez Guadarrama, académico del Departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana, encontró que cada robo registrado en una zona de la capital puede estar asociado con la pérdida de hasta 1.3 empleos, mientras que un delito adicional implica, en promedio, 0.7 puestos de trabajo menos.

Los hallazgos forman parte del working paper “Crimen y empleo en la CDMX: evidencias y perspectivas desde un enfoque económico”, publicado en la revista SobreMéxico de la IBERO, una investigación que analiza el impacto de la criminalidad sobre unidades económicas y empleo a nivel de Área Geoestadística Básica (AGEB), escala que permite observar la realidad de barrios y colonias específicas de la capital.

Robo tienda QuitoRobo tienda Quito | Source : Captura

Robos pegan al empleo local

De acuerdo con el estudio, los comercios y empresas no sólo funcionan como centros de trabajo, sino también como proveedores de bienes y servicios, espacios de convivencia comunitaria y motores de la economía local.

El documento advierte que el crimen genera costos que van más allá del daño inmediato, como reducción del consumo, caída de inversiones, aumento de gastos en seguridad privada, seguros y vigilancia, así como disminución de clientes en zonas percibidas como peligrosas.

Estos efectos pueden empujar a negocios a cerrar, reducir personal o reubicarse hacia zonas consideradas más seguras, con consecuencias directas sobre los trabajadores y las comunidades donde operan.

Empresas medianas, las más afectadas

Uno de los datos más relevantes del estudio es que el impacto de la delincuencia no es igual para todos los negocios.

Las empresas de tamaño intermedio, aquellas que emplean entre seis y cien personas, son las que más resienten el aumento de delitos o robos en su entorno inmediato. En algunos casos, un robo puede asociarse con pérdidas de entre 1.4 y casi 3 empleos, dependiendo del tamaño de la unidad económica.

El análisis plantea que este tipo de negocios enfrenta una doble presión: no siempre tiene capacidad financiera para absorber los costos de la inseguridad, pero tampoco cuenta con los recursos de las grandes compañías para invertir en vigilancia, seguros o sistemas de protección más robustos.

Una familia de ladrones asaltó una tienda de abarrotes en el Estado de México.Una familia de ladrones asaltó una tienda de abarrotes en el Estado de México. | Source : Captura de Pantalla

Microempresas y grandes compañías resisten más

El estudio también revela un comportamiento distinto en microempresas y grandes empresas.

En el caso de los negocios con hasta cinco trabajadores, no se identificó una caída significativa del empleo cuando aumentan los delitos en su entorno. Incluso, algunos modelos estadísticos muestran una asociación positiva entre ambas variables.

La posible explicación, según el investigador, es que estos negocios tienen menos margen para mudarse a otra zona y terminan adaptándose a las condiciones de inseguridad para sobrevivir.

Algo similar ocurre con las grandes empresas, aquellas con más de cien trabajadores, cuyos niveles de empleo muestran menor sensibilidad frente al crimen. Esto se relaciona con su mayor capacidad para invertir en vigilancia, seguros, sistemas de seguridad y otros mecanismos para amortiguar el impacto de la delincuencia.

La inseguridad de colonias

Otro hallazgo del estudio es que el crimen no sólo afecta al lugar donde ocurre.

La investigación encontró que los niveles de delincuencia registrados en zonas colindantes también influyen en el empleo de una colonia determinada, lo que evidencia que la inseguridad opera como un fenómeno urbano que rebasa límites administrativos.

Esto refuerza la necesidad de diseñar estrategias de seguridad con una visión más amplia, enfocadas no sólo en puntos específicos de incidencia delictiva, sino en corredores urbanos completos.

Joven comete robo en la tienda donde trabajaba y es identificado por sus colegasJoven comete robo en la tienda donde trabajaba y es identificado por sus colegas

Crimen también deteriora la vida comunitaria

El estudio advierte que cuando la inseguridad obliga al cierre de establecimientos o desalienta nuevas inversiones, el efecto no se limita a la economía. También se debilitan los espacios de encuentro comunitario y se deteriora la vida cotidiana en barrios y colonias.

Bajo esta perspectiva, mantener comercios, restaurantes, cafeterías y pequeños negocios resulta clave para fortalecer la cohesión social, la actividad económica y la calidad de vida en la ciudad.

Para Velázquez Guadarrama, comprender la relación entre criminalidad y empleo es indispensable para diseñar políticas públicas que atiendan no sólo la reducción del delito, sino también la protección de la actividad económica local.

La conclusión del estudio es contundente: cada delito y cada robo tienen consecuencias que van más allá de las estadísticas de seguridad pública, porque afectan la capacidad de las empresas para generar empleo, sostener negocios y mantener viva la economía de las comunidades en la Ciudad de México.

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