Miles de personas salieron nuevamente a las calles de Tirana, capital de Albania, para protestar contra dos proyectos inmobiliarios vinculados a la familia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al considerar que ponen en riesgo zonas naturales protegidas de la costa adriática y cuentan con respaldo político del gobierno local.
Las manifestaciones, que ya suman cuatro días consecutivos, reflejan un rechazo social cada vez mayor a desarrollos turísticos de gran escala que, según ambientalistas y colectivos ciudadanos, amenazan ecosistemas clave y excluyen a las comunidades locales.
¿Qué proyectos detonaron las protestas?
Las obras están asociadas a Jared Kushner e Ivanka Trump, yerno e hija del mandatario estadounidense, y contemplan la construcción de dos grandes complejos turísticos:
- Uno en los humedales protegidos de Vjosa-Narta, cerca de Zvernec
- Otro en la isla de Sazan, antigua base militar en la época comunista
Ambos proyectos serían impulsados por Affinity Partners, firma de inversión de Kushner con sede en Miami, en colaboración con socios cataríes que recientemente adquirieron terrenos en la zona.
Las movilizaciones apuntan a frenar desarrollos autorizados por el gobierno albanés en zonas costeras con protección ambiental. (AP Photo/Evan Vucci)Reclamos ambientales y exigencias políticas
Organizaciones ecologistas advierten que el plan podría afectar cientos de hectáreas de playas vírgenes y humedales, además de transformar la región en una ciudad turística con hasta 10 mil habitaciones.
Queremos que se retiren las máquinas y se detengan todas las obras en la zona protegida”, señaló Joni Vorpsi, representante de PPNEA-BirdLife Albania.
Las protestas también se han politizado. Parte de los manifestantes exige la renuncia del primer ministro Edi Rama, quien ha defendido públicamente el proyecto, así como del líder opositor Sali Berisha.
El respaldo del gobierno y la respuesta de los promotores
El gobierno albanés otorgó en 2024 a Affinity Partners el estatus de inversor estratégico, con proyectos valuados en más de 5 mil millones de euros entre ambos desarrollos.
El primer ministro Rama fue tajante:
No hay ninguna posibilidad de que la inversión se detenga mientras yo esté aquí”.
Por su parte, los desarrolladores aseguran que el plan se realizará con criterios de responsabilidad ambiental, generación de empleo y respeto a los procesos institucionales, aunque no respondieron a solicitudes formales de comentarios.
Organizaciones civiles y ambientalistas exigen la suspensión de las obras y una revisión legal de los permisos otorgados. Foto: ReutersTensiones, enfrentamientos y una investigación abierta
La tensión aumentó cuando guardias privados se enfrentaron con manifestantes que intentaban acceder a una playa cercada con alambre de púas en Zvernec, dejando personas heridas, entre ellas un ciudadano con doble nacionalidad albanesa y griega.
Tras el incidente, la Fiscalía Especial Anticorrupción de Albania abrió una investigación sobre las transferencias de propiedad que permitieron construir en los humedales.
Un país entre el turismo y la presión social
El turismo representa alrededor del 26% del PIB de Albania, impulsado por el atractivo de su costa aún poco explotada. Solo en 2025, el gasto turístico alcanzó 5 mil 700 millones de euros.
Sin embargo, para miles de ciudadanos, el debate ya no es económico, sino de soberanía ambiental y transparencia, resumido en una consigna repetida en las marchas: “Albania no está en venta”.