La inversión fija bruta en México retrocedió en marzo y acumuló 19 meses en contracción, arrastrada por el persistente retroceso en el gasto productivo de las empresas, que podría acumular en 2026 otro año en contracción.
De acuerdo con analistas, lo anterior se debe a las bajas expectativas de crecimiento de la economía y a la incertidumbre en torno a factores como la revisión del T-MEC, además del cambio en las reglas del juego en el entorno local, que han mermado la confianza para invertir.
El Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) cayó 3.1 por ciento anual, con lo que extendió la racha negativa en la que está desde 2024.
Por tipo de comprador, la inversión de las empresas retrocedió 4.6 por ciento, mientras que la del sector público creció 7.3 por ciento anual, que ligó tres meses al alza, y su mejor resultado en 15 meses.

Por tipo de bien, en la construcción se reportó una caída de 3.2 por ciento anual, con un retroceso de 8.4 por ciento en la residencial y un avance de 2.4 por ciento en la no residencial.
En maquinaria y equipo, el descenso fue de 3.2 por ciento, con una baja de 7.3 por ciento en el de origen nacional y de 1.6 por ciento en el de origen importado.
La inversión acumuló una caída de 1.3 por ciento en el primer trimestre, con respecto al trimestre previo, lo que fue su mayor baja desde el mismo periodo del año pasado.
En la variación mensual, la inversión reportó una incipiente recuperación y creció 0.4 por ciento, luego de dos meses a la baja.

Incertidumbre afecta a la inversión
Para Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex Casa de Bolsa, el principal factor de la debilidad de la inversión tiene que ver con la combinación de un menor crecimiento económico esperado y la elevada incertidumbre para la toma de decisiones de largo plazo.
“Las empresas enfrentan un entorno donde la demanda interna muestra señales de moderación, mientras que persisten interrogantes sobre el marco comercial de Norteamérica (revisión del T-MEC), la evolución de las finanzas públicas y el entorno regulatorio”, dijo.
Señaló que estos elementos generan un entorno donde muchas empresas prefieren diferir proyectos hasta contar con mayor claridad sobre las reglas del juego y las perspectivas de crecimiento.
“La incertidumbre actúa como un choque negativo de oferta y eso no lo resuelves con recortes de tasa de interés. Tampoco es un tema ligado solo al T-MEC. Es el cambio en las reglas del juego local, que comienza con la cancelación del aeropuerto y se profundiza con la reforma judicial”, dijo Sergio Luna, economista en jefe de Banca Mifel.
Para Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base, la persistente debilidad de la inversión se atribuye a la incertidumbre por la revisión del T-MEC, pero también a factores estructurales y la principal explicación es la falta de confianza para invertir en México.
Para Siller, existe disponibilidad de recursos para la inversión productiva; los datos de la balanza de pagos muestran que los mexicanos han invertido en el exterior durante 12 trimestres consecutivos, lo que evidencia que el problema no es la falta de capital, sino la decisión de destinarlo fuera del país.
Destacó que la caída de la inversión comenzó antes del actual entorno de tensiones comerciales y el deterioro de los últimos meses responde también a una menor confianza empresarial y al debilitamiento del entorno institucional.
De acuerdo con estimaciones de Banco Base, la inversión podría contraerse 2.0 por ciento este año, lo que implicaría dos años consecutivos de caídas anuales.
Siller advirtió que este comportamiento ya está afectando la capacidad productiva del país y podría limitar el crecimiento potencial de la economía mexicana en los próximos años.
“Sin inversión no habrá crecimiento en el corto, mediano y largo plazo”, señaló, y consideró que la debilidad observada en este indicador es uno de los principales factores detrás del estancamiento económico que enfrenta actualmente el país.
En Banamex estiman que la inversión mostrará una ligera mejoría en los próximos meses y prevén que cierre el año con un avance de 1.5 por ciento, que compensaría parcialmente la caída de 6.3 por ciento registrada en 2025.