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El Imparcial 05 Jun, 2026 08:25

Estados Unidos endurece el control en sus aduanas tras nueva orden de Trump y exige revisar importadores extranjeros, paquetes de bajo valor y esquemas para evadir aranceles

WASHINGTON.- Estados Unidos reforzará su control aduanero luego de que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para endurecer la vigilancia sobre importadores, exportadores, agentes aduanales y empresas que ingresan mercancías al país. La medida importa porque puede elevar los requisitos para quienes participan en el comercio con EE.UU., incluidos negocios extranjeros que venden productos al mercado estadounidense. De acuerdo con la orden ejecutiva publicada por la Casa Blanca y con información retomada por Reforma, el objetivo es combatir la evasión de aranceles, la subvaloración de mercancías y el comercio ilegal; lo que todavía falta por definirse es cómo quedarán las reglas finales después de los procesos administrativos y posibles cambios legislativos.

La Casa Blanca sostiene que las irregularidades detectadas afectan la seguridad nacional, la recaudación de impuestos, la competencia de empresas estadounidenses y el cumplimiento de normas comerciales.

¿Qué ordenó Trump sobre las aduanas de EEUU?

La orden ejecutiva, titulada “Strengthening Customs Enforcement”, instruye al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a fortalecer la aplicación de las leyes aduaneras.

El documento plantea una reforma enfocada en cinco puntos:

  • Proteger la seguridad nacional.
  • Promover el comercio legal.
  • Asegurar el cobro oportuno de aranceles e impuestos.
  • Modernizar procesos y sistemas aduaneros.
  • Reforzar los mecanismos de cumplimiento.

La medida parte de una preocupación del Gobierno estadounidense: que algunos actores comerciales han usado vacíos, información incompleta o esquemas de bajo control para ingresar productos sin pagar lo correspondiente o sin cumplir con requisitos de seguridad y trazabilidad.

¿Qué prácticas busca combatir EEUU?

La orden señala varias conductas que Washington considera riesgosas para su economía y su seguridad. Entre ellas están:

  • Subvalorar mercancías importadas.
  • Omitir información relevante sobre los Importadores Registrados.
  • Usar estructuras empresariales difíciles de verificar.
  • Evadir aranceles, cuotas o sanciones comerciales.
  • Realizar transbordos ilegales o clasificaciones incorrectas.
  • Ingresar productos ligados a trabajo forzoso o cadenas de suministro sin certificación suficiente.

El documento también advierte sobre mercancías ilegales, sustancias ilícitas, precursores químicos y contrabando. En ese punto, la orden establece que los importadores vinculados con este tipo de operaciones no deberán conservar una “buena reputación” ante CBP.

¿Qué es un Importador Registrado y por qué será clave?

Uno de los ejes de la reforma son los Importadores Registrados, conocidos como IOR por sus siglas en inglés. En términos simples, el IOR es la persona o empresa responsable de ingresar legalmente una mercancía a Estados Unidos.

Su función es clave porque debe responder por la documentación, el pago de impuestos, el cumplimiento de reglas comerciales y la información que se entrega a las autoridades.

Con la nueva orden, todos los IOR deberán cumplir requisitos más estrictos. Entre ellos:

  • Mantener activos tangibles en Estados Unidos, fianzas o ambas cosas.
  • Aumentar la cobertura mínima de sus fianzas.
  • Entregar más datos de identificación a CBP.
  • Informar volúmenes estimados de importación.
  • Revelar información sobre propiedad, beneficiarios y afiliaciones comerciales.
  • Conservar una “buena reputación” ante la autoridad aduanera.

La orden da un plazo de 180 días para que el DHS tome medidas y revise regulaciones, guías y políticas relacionadas con la elegibilidad de estos importadores.

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¿Qué significa tener “buena reputación” ante CBP?

La “buena reputación” será un criterio de cumplimiento. CBP deberá definirlo con base en el historial del importador y de sus afiliados.

Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos se encuentran sentados frente a computadoras durante un recorrido por instalaciones temporales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en Donna, Texas, EEUU, el 2 de mayo de 2019. | Crédito: REUTERS/Loren Elliott - RC143A4E2850Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos se encuentran sentados frente a computadoras durante un recorrido por instalaciones temporales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en Donna, Texas, EEUU, el 2 de mayo de 2019. | Crédito: REUTERS/Loren Elliott - RC143A4E2850

Según la orden, se revisarán factores como:

  • Cumplimiento de leyes aduaneras y comerciales.
  • Pago oportuno de obligaciones fiscales.
  • Historial de auditorías.
  • Acciones de cumplimiento previas.
  • Posibles vínculos con importaciones ilegales o contrabando.

Si un IOR no mantiene esa condición, no podrá importar mercancías a Estados Unidos ni realizar actividades directamente relacionadas con la importación. Esto incluye designar a un agente aduanal para actuar en su nombre.

¿Qué cambiará para importadores extranjeros?

La orden distingue entre importadores estadounidenses y extranjeros. Para los IOR extranjeros, el control será más estricto.

El Gobierno de EE.UU. argumenta que es más difícil cobrar adeudos, aplicar sanciones o exigir responsabilidades cuando los activos, operaciones o personas clave están fuera del país.

Por eso, la orden contempla limitar la participación de IOR extranjeros en entradas informales y exigir más condiciones cuando usen entradas formales. También plantea que ciertos importadores extranjeros deban estar validados en programas de seguridad comercial o usar agentes aduanales autorizados y validados.

En la práctica, esto puede obligar a empresas extranjeras a revisar su estructura legal, sus socios en EEUU, sus fianzas, su documentación y su trazabilidad antes de enviar productos al mercado estadounidense.

¿Qué pasará con los paquetes de bajo valor y el esquema “de minimis”?

Uno de los puntos de fondo es el esquema conocido como “de minimis”, que durante años permitió el ingreso simplificado de paquetes de bajo valor a Estados Unidos.

Este mecanismo fue usado por empresas, plataformas de comercio electrónico y vendedores internacionales para enviar productos con menos requisitos que una importación tradicional. Sin embargo, el Gobierno estadounidense sostiene que el crecimiento acelerado de estos envíos complicó la supervisión.

La Casa Blanca afirma que el esquema fue explotado para introducir mercancía barata sin el pago correspondiente de aranceles y, en algunos casos, para facilitar el ingreso de bienes no permitidos.

La orden actual no se limita a los paquetes pequeños, pero sí forma parte de una estrategia más amplia para cerrar espacios de evasión en el comercio exterior.

¿Habrá más multas y sanciones?

Sí. La orden instruye a DHS y CBP a elevar la aplicación de sanciones por incumplimiento aduanero.

FOTO: MANUEL JIMÉNEZFOTO: MANUEL JIMÉNEZ

Entre las medidas previstas está establecer un piso mínimo de penalización de al menos 50% de la multa evaluada, salvo circunstancias excepcionales relacionadas con seguridad nacional.

También se contempla:

  • Eliminar reducciones de sanciones para infractores reincidentes.
  • Aumentar auditorías.
  • Reforzar reclamaciones contra fianzas.
  • Imponer sanciones a agentes aduanales que no hagan debida diligencia.
  • Priorizar investigaciones por subvaloración, clasificación incorrecta, transbordo ilegal y trabajo forzoso.

Esto significa que el margen de tolerancia podría reducirse para quienes presenten información incompleta, falsa o repetidamente irregular.

¿Cuándo entrarían en vigor los cambios?

La orden no aplica todos los cambios de manera inmediata. La Casa Blanca indica que, en general, DHS y CBP deberán trabajar con las partes involucradas mediante los procesos regulatorios correspondientes.

Los plazos más relevantes son:

  • 45 días: DHS deberá enviar recomendaciones legislativas al Presidente para fortalecer la aplicación aduanera.
  • 90 días: se deberán impulsar requisitos adicionales de documentación, revisión de estándares de sanción, medidas de transparencia y procedimientos para decomiso o disposición de mercancías no conformes.
  • 180 días: deberán revisarse reglas sobre Importadores Registrados, “buena reputación”, registro de IOR y procedimientos de verificación.
  • 1 año: DHS deberá presentar un reporte sobre la efectividad de las medidas.

Esto permite anticipar una etapa de ajustes, consultas y cambios operativos antes de que el nuevo esquema quede completamente definido.

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¿A quién puede afectar esta medida?

La reforma puede afectar a distintos actores del comercio con Estados Unidos:

  • Empresas que exportan productos a EE.UU.
  • Importadores registrados.
  • Agentes aduanales.
  • Plataformas de comercio electrónico.
  • Paqueterías y operadores logísticos.
  • Fabricantes extranjeros.
  • Negocios que venden directo al consumidor estadounidense.
  • Consumidores que compran mercancía importada.

El impacto dependerá del tipo de producto, el valor de los envíos, el país de origen, la estructura del importador y el nivel de cumplimiento previo ante CBP.

¿Qué deben entender empresas y consumidores?

  • Para las empresas, el mensaje es que EE.UU. busca mover su sistema aduanero hacia un modelo de mayor verificación. Ya no bastará con ingresar mercancía con datos básicos si la autoridad exige identificar mejor al importador, su estructura, sus fianzas, su historial y su cadena de suministro.
  • Para los consumidores, el efecto podría sentirse de forma indirecta. Si las empresas enfrentan más requisitos, revisiones o costos de cumplimiento, algunos productos importados podrían tardar más en llegar o cambiar de precio. Sin embargo, la orden no confirma por sí sola aumentos automáticos ni suspensiones generales de envíos.

El punto confirmado es que Washington quiere cerrar espacios de evasión aduanera. Lo que todavía deberá observarse es cómo CBP convertirá la orden en reglas concretas y cómo responderán empresas, plataformas y operadores logísticos que dependen del comercio transfronterizo.

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