El gobierno de Oaxaca presume una temporada histórica para el mango: 156 mil toneladas exportadas al mercado de Estados Unidos, una cifra que presenta como récord para el estado. Pero en el oriente del Istmo de Tehuantepec, donde se produce buena parte de esa fruta, los agricultores cuentan una historia menos triunfalista. Dicen que el logro no salió de oficinas públicas, sino de meses de trabajo e inversión directa de los propios mangueros, que durante la temporada pasada habrían destinado más de 700 millones de pesos al cuidado de unas 15 mil hectáreas.
Según declaraciones de productores recogidas por El Universal, el reclamo principal es que el gobierno estatal está “presumiendo con sombrero ajeno”: reconoce el récord exportador, pero minimiza que los campesinos financian casi solos la preparación de huertas, el manejo sanitario y la operación que permite vender al exterior.
¿Qué está celebrando el Gobierno de Oaxaca?
En la conferencia matutina del gobernador Salomón Jara y en entrevistas públicas, el secretario de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader), Víctor López Leyva, destacó que por primera vez Oaxaca exportó 156 mil toneladas de mango ataulfo y tommy a Norteamérica.
Para el estado, ese número refleja un avance importante en uno de los cultivos más relevantes de la región. Exportar a Estados Unidos no es un dato menor: implica cumplir exigencias fitosanitarias, sostener calidad de empaque y mantener producción suficiente para abastecer un mercado altamente competido.
¿Por qué los productores dicen que el mérito no es oficial?
Porque, según su versión, la parte más pesada del gasto salió del campo. El productor Félix Rosado Sibaja afirmó que los mangueros invierten anualmente alrededor de 750 millones de pesos, mientras que el apoyo estatal entregado este año fue de 10 millones, es decir, apenas una fracción del costo total de la temporada.
Ese contraste es el corazón del conflicto. Los agricultores no niegan el récord; lo que cuestionan es quién hizo posible ese resultado y quién está capitalizando políticamente una cifra conseguida, aseguran, con recursos privados y esfuerzo directo de los productores.
¿Qué reclaman sobre la mosca de la fruta?
El punto más delicado no es solo el dinero, sino el momento en que llegó la ayuda. Los productores sostienen que el apoyo para combatir la mosca de la fruta se activó tarde, cuando la plaga ya se había dispersado en la zona.
También acusaron que la Sefader aplicó malatión, un químico que, según su denuncia, está prohibido en otros países por sus componentes cancerígenos y además afecta la producción de miel. Es importante subrayar que este señalamiento corresponde a la postura de los mangueros citados en la nota original; en la información difundida no se incluye una respuesta puntual de la dependencia sobre esa acusación.
¿Por qué preocupan los 151 lotes larvados?
Porque reflejan que el problema sanitario sigue lejos de resolverse. Al cierre de la actual temporada de exportación, los productores reportaron 151 lotes larvados, una cifra muy cercana a los 158 casos registrados en 2023.
Cuando hablan de “lotes larvados”, se refieren a cargamentos donde se detecta presencia de larvas, un dato que enciende alertas en la cadena de exportación y exhibe fallas en el monitoreo y el control de plagas. Para los mangueros, regresar a cifras parecidas a las de uno de los peores años recientes demuestra que la campaña contra la mosca de la fruta tuvo un desempeño deficiente.
Rosado Sibaja resumió así la preocupación: estos resultados, dijo, deben servir de advertencia para este año porque muestran un monitoreo deficiente y un combate tardío de la plaga por parte de quienes participan en la campaña sanitaria.
¿Qué está en juego para la próxima temporada?
Más allá del choque político, lo que está en riesgo es la consistencia del negocio exportador. Un año récord puede convertirse en un dato aislado si la sanidad vegetal no mejora y si los productores siguen cargando casi solos con el costo de sostener la temporada.
La discusión también deja una pregunta incómoda para el gobierno estatal: si el mango de Oaxaca está rompiendo marcas históricas, ¿por qué los productores siguen denunciando apoyos tardíos, inversión pública insuficiente y resultados sanitarios tan frágiles?
Por ahora, el balance es doble. Sí, Oaxaca logró una cifra récord de exportación. Pero en el campo, quienes cuidaron los árboles, financiaron la temporada y enfrentaron la plaga dicen que ese éxito no puede venderse como un triunfo gubernamental sin reconocer quién puso realmente el dinero, el riesgo y el trabajo.