CIUDAD DE MÉXICO.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) modificará su forma de revisar el gasto público federal: en lugar de mantener auditorías focalizadas sobre proyectos, programas, obras o contratos específicos, ahora realizará informes globales por dependencia o entidad, de acuerdo con información publicada por Agencia Reforma. El cambio importa porque afecta la manera en que se fiscalizan recursos públicos de áreas como Pemex, CFE, Defensa Nacional o la Suprema Corte; hasta ahora no se conoce con precisión qué nivel de detalle tendrán las nuevas revisiones integrales.
La decisión fue tomada bajo la gestión de Aureliano Hernández Palacios Cardiel, nuevo titular de la ASF, quien asumió el cargo tras la salida de David Colmenares. Según Reforma, el nuevo auditor consideró más “eficiente” realizar revisiones generales por ente público y presentar informes globales sobre su actividad, en lugar de mantener múltiples auditorías individuales sobre temas concretos.
El cambio ocurre en un momento de presión sobre las finanzas públicas. Mientras el gasto federal enfrenta mayores necesidades de financiamiento y el déficit para 2026 se mantiene como un punto de atención, la fiscalización dejará de estar centrada en revisiones específicas a proyectos o programas determinados.
¿Qué cambio hizo la ASF en sus auditorías?
La ASF dejará de aplicar el modelo de auditorías focalizadas en proyectos, programas y obras específicas, de acuerdo con Reforma. En su lugar, llevará a cabo revisiones integrales por dependencia o entidad pública.
Esto significa que, en vez de hacer varias auditorías sobre distintos aspectos de una misma institución, se elaboraría un solo informe global por cada ente revisado.
Por ejemplo, según la información publicada:
- Habrá una sola auditoría para Pemex.
- Habrá una sola auditoría para la CFE.
- Habrá una sola auditoría para la Defensa Nacional.
- Habrá una sola auditoría para la Suprema Corte.
- El mismo criterio se aplicaría al resto de los órganos revisados.
El punto clave no es sólo la reducción numérica de auditorías, sino el cambio de enfoque. Antes, una revisión podía concentrarse en un contrato, una obra, un programa o un gasto específico. Ahora, la revisión se presentará como una evaluación general de la dependencia.
¿Qué pasará con las auditorías específicas que ya estaban planeadas?
De acuerdo con Agencia Reforma, el nuevo titular de la ASF ordenó dar de baja 332 auditorías de cumplimiento, desempeño y forenses que habían sido planeadas para 2025 por la administración anterior.
Esas auditorías estaban dirigidas a dependencias federales, empresas paraestatales, gobiernos estatales y gobiernos municipales. A cambio, se llevarán a cabo 279 auditorías “integrales”.
La diferencia es importante ya que una auditoría específica permite revisar un asunto concreto, mientras que una auditoría integral agrupa la revisión de una dependencia completa. El riesgo señalado por este cambio es que algunos temas puntuales pierdan visibilidad dentro de informes más amplios.
También hay un dato que todavía no queda claro: aunque por primera vez todas las dependencias federales serán revisadas, según Reforma, no se ha explicado públicamente qué tan profundas serán esas revisiones ni cómo se garantizará que los temas más sensibles no queden diluidos.
¿Cómo afecta este cambio a Pemex?
Pemex es uno de los ejemplos más relevantes del nuevo modelo. Reforma señala que el anterior auditor, David Colmenares, había planeado 33 auditorías específicas a la petrolera.
ILUSTRATIVA DE ARCHIVO. Pemex corrigió pérdidas millonarias tras auditorías y reconoció fallas en sus controles contables. | Crédito: Especial/Banco digital GHEsas revisiones incluían temas como:
- Ingresos y gastos de Dos Bocas.
- Gasto en mantenimiento del resto de las refinerías.
- Siniestros en instalaciones marinas.
- Contratos para campos de producción.
- Funcionamiento de Pemex Procurement International.
- Otros temas relacionados con operación, contratos y gasto.
Con el nuevo modelo, esos asuntos quedarían integrados en un solo informe global sobre Pemex. Esto no significa que necesariamente dejarán de revisarse, pero sí cambia la forma en que se presentarán los hallazgos y el nivel de detalle con el que podrían conocerse públicamente.
Para una empresa pública con alto peso financiero, operativo y presupuestario, la diferencia no es menor. Pemex concentra recursos, deuda, contratos, infraestructura y proyectos que suelen requerir seguimiento puntual.
¿Por qué importa que las auditorías sean focalizadas o integrales?
La diferencia entre ambos modelos está en la profundidad y en la trazabilidad de los hallazgos.
Una auditoría focalizada permite seguir con mayor claridad un asunto específico. Por ejemplo, cuánto costó una obra, cómo se adjudicó un contrato, si hubo pagos indebidos, si se cumplieron metas o si un programa entregó los resultados prometidos.
Una auditoría integral, en cambio, puede ofrecer una visión más amplia de una dependencia, pero también corre el riesgo de agrupar demasiados temas en un solo informe.
En términos prácticos:
- Una auditoría focalizada ayuda a ubicar problemas concretos.
- Una auditoría integral permite observar el funcionamiento general de una institución.
- El problema aparece si la visión general reduce el detalle sobre obras, contratos o programas relevantes.
- La utilidad del nuevo modelo dependerá de qué tan claras, completas y verificables sean las conclusiones de cada informe.
Por eso, el debate no se limita al número de auditorías. La discusión de fondo es si el nuevo modelo permitirá detectar irregularidades con la misma precisión que las revisiones específicas.
¿Qué es la ASF y por qué sus auditorías son importantes?
La Auditoría Superior de la Federación es el órgano técnico encargado de revisar cómo se usan los recursos públicos federales. Su tarea está relacionada con la fiscalización de la Cuenta Pública, es decir, la revisión del dinero que el Gobierno recauda, gasta, administra y aplica en programas, obras, subsidios, transferencias, deuda y otros rubros.
Hace unos meses, la Cámara de Diputados nombró con 472 votos a Aureliano Hernández Palacios como Auditor Superior por ocho años, en relevo de David Colmenares, quien quedó fuera de la terna final. | Crédito: El Universal/Banco digital GHEn palabras simples, la ASF revisa si el gasto se ejerció conforme a la ley, si se respetó el presupuesto aprobado y si los programas cumplieron sus objetivos.
Su trabajo importa porque permite detectar:
- Gastos sin comprobar.
- Contratos con posibles irregularidades.
- Obras con sobrecostos o retrasos.
- Programas que no cumplieron metas.
- Recursos federales mal aplicados.
- Fallas administrativas en dependencias o gobiernos locales.
Las auditorías no significan automáticamente que exista corrupción. En muchos casos, los entes revisados pueden aclarar observaciones o presentar documentación pendiente. Sin embargo, los informes de la ASF son una herramienta central para conocer cómo se maneja el dinero público.
¿Qué argumento dio el nuevo auditor para cambiar el modelo?
De acuerdo con Reforma, Aureliano Hernández Palacios Cardiel resolvió que será más “eficiente” hacer revisiones globales por ente revisado. Bajo esa lógica, la ASF concentraría su trabajo en informes integrales sobre cada dependencia, en lugar de dispersar recursos en múltiples auditorías específicas.
El argumento de eficiencia puede tener sentido administrativo si permite revisar a más instituciones con menos duplicidad de procesos. Sin embargo, el punto pendiente es conocer cómo se conservará el detalle técnico sobre los proyectos, contratos y programas de mayor riesgo.
La ASF ha operado durante años con un modelo focalizado porque no cuenta con personal suficiente para revisar todas las actividades de todas las dependencias.