Hablemos de la compra consolidada de medicamentos para el abasto 2027-2028. Los tiempos que el Gobierno se impuso se han ido rebasando; se ha pospuesto varias veces la convocatoria final y la industria proveedora espera que no pase de junio para que sí alcance a emitirse a tiempo el fallo y empezar la planeación de producción a más tardar en septiembre para empezar distribución y reparto en enero del 2027. Hablamos de la megacompra más grande en volumen (unas 3,831 claves y 6,000 millones de piezas) con un importe que se estima en más de 485,000 millones de pesos (más de 27,000 mdd).
Recordemos que el sector de medicamentos produce en función de pedidos; como son productos delicados y de caducidad, no los tiene almacenados esperando a que llegue el comprador.
Lo preocupante es que ya es cuarto para las doce, y se siguen definiendo cambios significativos del proceso. Es decir, el tiempo es limitado, el carro está andando y decidieron cambiarle las llantas sin pararlo. No es un buen indicio, pero pequemos de optimistas y esperemos que lo logren y el cambio sea para mejor. El punto es que quienes la llevan están en proceso de aprendizaje; nunca habían hecho un esfuerzo de tal tamaño, y en el camino están terminando de entender la complejidad del sector salud y están armando nuevos andamiajes de compras. De ahí que les está llevando un buen rato.
Los últimos cambios decididos por el actual Gobierno de darle más poder y estructura a Birmex, tiene el fin expresado de que haya una sola relación contractual entre el sector salud y la industria farmacéutica y de material de curación proveedora. Ahora esa relación estará a cargo de Birmex, cuya estructura debe adecuarse para esta nueva encomienda. Esperemos que se haga del personal adecuado para hacer todas esas gestiones, porque los perfiles de su equipo han sido más bien técnicos y científicos. Se dice en la publicación en el Diario Oficial de la Federación del 29 de mayo que la idea es obtener mejores condiciones para el Estado y simplificar procedimientos.
Ojalá sirva de verdad para asegurar el abasto oportuno, pues es la hora en que los pacientes siguen sufriendo carencias, y en lo cual llevamos atorados más de 7 años, desde cuando el Gobierno de López Obrador rompió la cadena de insumo.
Con los últimos cambios, se asume que ya no serán los institutos quienes firmarán los contratos de compra. Ni IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar, ni los Institutos Nacionales de Salud ni demás hospitales de la Secretaría de Salud. Será Birmex la instancia que firmará los contratos con cada empresa proveedora. Suena lógico y si se hace bien, se resolverá un problema burocrático en que el sector se atora cada año, pues al hacerse con cada organismo, el proceso que incluye miles y miles de firmas de contratos, tarda meses y termina alargando el periodo de entregas, lo cual ha extendido el desabasto cada inicio de año.
La duda está en cómo se ejercerá el presupuesto, es decir cómo se concretarán los pagos de parte del IMSS; ISSSTE e IMSS Bienestar. Se entiende que Birmex les avisará de cada contrato firmado para que procedan a pagarlo. Lo que sí se precisa en el DOF es que no se autorizan recursos adicionales.Las erogaciones se cubren estrictamente con el presupuesto aprobado de cada ejecutor de gasto (IMSS, ISSSTE Salud e IMSS Bienestar).
Otra pregunta de acreedores es si IMSS Bienestar, de Alejandro Svarch, se seguirá haciendo cargo de los pagos pendientes del extinto y malhabido Insabi. Lo lógico sería que, si Birmex ahora llevará toda la cadena del abasto del sistema público, también responda por la deuda pendiente. Pero eso no está claro. Se estima aún quedan unos 5,000 millones de pesos pendientes de pagar a proveedores, un problema heredado por la administración de López Obrador: si bien cada año los recursos para las compras quedaron aprobados en el PEF, en los hechos no se ejercieron para ello. Sin explicación alguna en su momento; se convirtieron en deuda que Insabi, al ser eliminado, heredó a IMSS Bienestar y hasta la fecha continúa. El monto total ha bajado. De casi 12,000 millones, ha pasado a 5,000 millones de pesos, y hoy corresponde a surtimiento de 2023 y 2024. El titular de IMSS Bienestar Alejandro Svarch le dice a esos acreedores que Hacienda no termina de soltar los recursos para pagarles.
Del 1-3 julio, Congreso de Profesionales en Regulación Sanitaria
La Asociación Mexicana de Profesionales en Regulación Sanitaria (AMEPRES), que preside Carmen Margarita Rodríguez Cueva, realizará su 13º Congreso Nacional del 1 al 3 de julio en Oaxaca con un nutrido programa sobre los desafíos del sector. Entre ellos: los cambios en la legislación sanitaria y su relación con el Sistema de Calidad; la cooperación bilateral México-Brasil, México-Canadá y México-Estados Unidos en armonización regulatoria; los retos de la reforma estructural a la LGS; la cadena de suministro y el Suplemento de FEUM; modificaciones a la Ley de Propiedad Intelectual; licitaciones y abasto de insumos para la salud; vigilancia sanitaria y combate al mercado ilegal; impacto del T-MEC; inteligencia artificial en investigación clínica; salud digital; estatus del Documento Técnico Común para registros; incorporación del Tramadol y sustancias controladas; farmacovigilancia y tecnovigilancia; resistencia antimicrobiana; sincronización aduana-SAT; NOM-220 y NOM-240; biotecnológicos, biosimilares y terapias avanzadas; reliance regulatorio; y vigilancia tecnológica e inteligencia estratégica para la industria farmacéutica. Tendré el honor de participar, junto con otros ponentes: Javier Dávila (Secretaría de Economía), Sergio Iván Valdéz (SS), Ana Riquelme (AMID), Luz Astrea Ocampo (AMELAF), Ricardo del Olmo (Anafam), Jorge Tanaka (AMIIF), Hugo Carrasco (SECIHTI), Sonia Mayra Pérez (UDIBI-IPN), Diego Salas (FIFARMA), entre otros representantes de Fundación Carlos Slim, AMCHAM, Inefam, Sindusfarma, ACROM y la Fiscalía General de Oaxaca.
Marcapasos sin cables; Medtronic trae el más pequeño del mundo
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de defunción en el mundo. Según estimaciones de la OMS, se cobran cada año 17.9 millones de vidas. De ahí la relevancia de que Medtronic lance en México su sistema Micra considerado el marcapasos más pequeño del mundo, siendo 93% más chico que los tradicionales. Tiene el tamaño de una cápsula de vitaminas grande, pesa apenas 2 gramos y se implanta directamente dentro del corazón mediante un catéter a través de la ingle, sin necesidad de cables ni incisiones en el pecho, es decir no deja cicatrices; al no requerir cables ni crear una bolsa subcutánea, elimina los riesgos de infección o mal funcionamiento asociados, reduciendo el tiempo de recuperación. Aparte, la batería de estos dispositivos está diseñada para brindar una vida útil de 12 a 15 años. Y en seguridad, Es compatible con resonancias magnéticas, lo que facilita que el paciente pueda realizarse estudios de imagen posteriores sin complicaciones. El punto es que no sólo se aplique en sector privado, sino que también se pueda adquirir en el sistema público.