Aun después del hallazgo de 93 cuerpos en fosas clandestinas en predios de Ascensión y Casas Grandes durante los primeros meses de 2025, las desapariciones continuaron en la región noroeste de la entidad.
Tan sólo en lo que va de 2026, muestran estadísticas de las pesquisas generadas por la Fiscalía General del Estado (FGE), entre los municipios de Madera, Ignacio Zaragoza, Galeana, Nuevo Casas Grandes, Janos y Ascensión se han contabilizado 52 reportes de búsqueda, con cinco víctimas tan sólo en lo que va de junio.
En 2025, agregan los datos, se cerró con 51 personas a quienes sus familias perdieron rastro, por lo que, sin haber llegado la mitad del año, la cantidad superó la del anterior.
En un contexto de presencia de las células mixtas coordinadas entre militares del 35 Batallón de Infantería, la Guardia Nacional, agentes federales y de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), debido a los continuos operativos por el hallazgo de narcofosas en Casas Grandes, la cifra de 2025 se redujo con respecto a la de 2024, cuando fueron 70.
Entre enero y febrero de ese año, incluso, no se presentaron pesquisas –de acuerdo con el análisis de este medio–, pero en marzo, antes de concluir el mes y cuando empezaron a menguar los operativos alrededor de las exhumaciones, se reportaron dos casos y, a partir de abril, la cifra fue en aumento, para alcanzar de nuevo la tendencia de entre cinco y 10 ilícitos similares por mes.
En 2026, muestran las cifras, quedaron 11 registros vigentes de enero, 13 de febrero, 16 de marzo, tres de abril, cuatro de mayo y los seis de junio.
Entre estos hechos recientes, están dos perpetrados el pasado 1 de junio en el municipio de Ascensión, donde fueron vistos por última vez Adán Alberto Velázquez Sáenz, de 52 años y originario de ese municipio; y Leonardo Hernández Cano, de 30 y nacido en Nuevo Casas Grandes.
También en Ascensión, el siguiente día 2 de junio, se perdió el rastro de César Gilberto García Rete, de 19 años y originario de Ciudad Juárez. Y, al día siguiente, en Nuevo Casas Grandes, fueron asimismo vistos por última vez Luis Armando García Muñoz, de 50 años y oriundo de esa localidad, además de Luis Hernández Cano, de 20.
Estos casos se presentaron mientras, los días 1 y 2 del presente mes, en Nuevo Casas Grandes y Casas Grandes, elementos de la AEI realizaron operativos para colocar pesquisas en lugares públicos.
El siguiente jueves 4, de igual forma, difundieron este tipo de formatos de búsqueda en Janos y Ascensión.
El día 5, sin embargo, fueron reportados ante FGE las desapariciones de Velázquez Sáenz y Hernández Cano.
Sobre el primero, la pesquisa indica que cuenta con una estatura de 180 centímetros, un peso de 75 kilogramos, tez morena clara, complexión delgada, cabello regular lacio negro, ojos de color café oscuro y cara alargada.
Como señas particulares, tiene un lunar visible en la mejilla izquierda y una cicatriz en la parte alta del lado derecho de la espalda.
De Hernández Cano, se indica que es de 180 centímetros de estatura, un peso de 64 kilogramos, tez morena clara, complexión delgada, cabello regular, lacio y negro, ojos color café oscuro y cara alargada.
Como marcas distintivas tiene cicatrices tanto en la ceja derecha como en la nariz y su vestimenta consistía en un pantalón de mezclilla negro, playera negra con la imagen de un coralillo, cachucha camuflajeada y zapatos de trabajo de color café con punta de fierro.
Aumento, a partir de 2022
A partir del año 2022, las tácticas de los grupos del crimen organizado en la sierra del noroeste de la entidad mutaron de las ejecuciones en la vía pública hacia las privaciones ilegales de la libertad, cuyos indicadores aumentaron.
Mientras que de 2008 a 2022 la contabilidad regional se mantenía en un aproximado de 200 casos sin cuerpos recuperados, para el año 2025 la cifra acumulada superó los 350 registros debido a un promedio constante de entre 60 y 80 víctimas por año.
Si bien las incursiones del Ejército Mexicano y de la AEI en puntos estratégicos de la sierra lograron contener parcialmente la actividad criminal, al mantener un bloque en su principal ruta de actividades, esos mismos operativos en Casas Grandes dieron con los hallazgos de fosas clandestinas entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, en zonas de alta complejidad geográfica y cifras que expusieron la gravedad de la problemática.
Durante ese lapso de menos de tres meses, las comisiones de búsqueda recuperaron un total de 93 cuerpos desmembrados y restos óseos (12 en el paraje de La Salada, municipio de Ascensión, y 81 en las zonas serranas de Mesa de la Avena y El Willy, en Casas Grandes), cuyas identidades correspondían a personas privadas de la libertad en municipios locales en el período de 2022 a 2024.
Los operativos interinstitucionales cubrieron a diario las rutas de Nuevo Casas Grandes a Casas Grandes en busca de más fosas en los primeros meses de 2025.
Durante las incursiones del operativo conjunto, también se lograron recuperar vehículos que no sólo tenían reporte de robo, sino que habían pertenecido a personas que resultaron estar sepultadas de manera clandestina en la zona.
Asimismo se recuperaron al menos 5 vehículos que ya estaban blindados de manera artesanal, se decomisó armamento, miles de cartuchos y una cabaña presuntamente de un grupo criminal que opera en la sierra de Casas Grandes.
Entre las fosas clandestinas de La Mesa de la Avena y de El Willy, durante los rastreos por la zona, los elementos del Ejército también encontraron un campamento en el que se procesaba mariguana, con una prensa y empaques donde se lograron asegurar costales con un total de una tonelada y media de la droga, sin detenidos.