A menos de 24 horas de la inauguración del Mundial 2026, el entrenador Javier Aguirre habló sobre lo que ocurrirá en la cancha del Estadio Ciudad de México cuando choque la Selección Mexicana vs. Sudáfrica.
En una conferencia de prensa, el timonel del ‘Tri’ expresó su sentir con relación a recibir una Copa Mundial de la FIFA en casa.
“No he tenido mejor emoción en 50 años en el futbol que un Mundial en casa y eso es algo inolvidable”, expresó. “Los que no habían nacido (en el 86), sabrán mañana lo que significa”.
Aguirre destacó que el grupo se ha asumido como una familia y que el equipo se encuentra en buenas condiciones físicas y mentales, además de que cualquiera podría jugar.
“No he hablado con ellos del 11 titular, los 26 están ilusionados, saben que en cualquier momento les puede tocar a ellos”, destacó.
Con respecto a una posible titularidad de Guillermo Ochoa, no descarta que juegue, ni garantiza que salga a la cancha Raúl ‘Tala’ Rangel: “Al que le toque salir lo hará muy bien. En la portería estoy tranquilo”, expresó.

Pese a los problemas físicos que arrastraron algunos elementos, Aguirre aclaró que los que tuvieron cirugías y fueron convocados tomaron ritmo futbolístico en los partidos amistosos, por lo que confía en que tendrán una buena actuación si los requiere.
“Está el escenario para que hagamos un buen partido” y sobre Sudáfrica: “No hay rival pequeño, los respetamos pero tenemos que superarlos; el equipo ha crecido desde el partido con Nueva Zelanda (...) está todo puesto en la mesa para que hagamos un buen Mundial”.
Aguirre también reconoció que Sudáfrica “es un futbol que ha progresado” y que Broos le “ha dado mucha estructura” a la selección africana. El ‘Vasco’ recordó que los Bafana Bafana lo derrotaron cuando era entrenador de Egipto. “Me da gusto por el futbol sudafricano y por la afición”, expresó.
Sobre los ausentes por lesiones, mencionó a elementos como Marcel Ruiz, Luis Ángel Malagón y Rodrigo Huescas. En cuanto a su situación, reflexionó que “la lesión es inherente” al futbol y que “no hay más que mirar hacia adelante”, concentrarse en su recuperación y explicó que los invitó a estar con el grupo. “Los llevamos, (son) gente nuestra”.
Con respecto a haber formado parte de dos fiestas mundialistas en casa, Aguirre se asume como “un privilegiado” y ve la situación como “una recompensa” por su sacrificio, puesto que su trabajo lo ha llevado a decenas de ciudades en muchos países del mundo. “Estoy pleno, muy ilusionado. Muy tranquilo”.
Tras ser cuestionado sobre las críticas históricas que ha arrastrado como entrenador de México por sus decisiones en 2002 y 2010, el ‘Vasco’ reconoció que se asume como “el máximo responsable de las derrotas” y reconoce que “esta no será la excepción”.
![Javier Aguirre confía en una participación histórica. [Fotografía. Cuartoscuro]](https://elfinanciero-elfinanciero-prod.cdn.arcpublishing.com/resizer/i7ghuZoxTHVM9ERup4RSAPr4VXw=/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elfinanciero/BMPTRCGLBJAL3CEQ3Q6VENBNFQ.jpg)
México vs. Sudáfrica se reencuentran en una inauguración del Mundial
Con el partido México vs. Sudáfrica, el antes llamado Estadio Azteca, se convertirá en el primer escenario en albergar partidos de tres Copas del Mundo distintas.
Más allá del simbolismo, el debut representa una prueba inmediata para el equipo del ‘Vasco’ Javier Aguirre, que carga con la responsabilidad de responder a las expectativas de la afición en casa.
La Selección Mexicana llega al arranque del torneo después de meses marcados por lesiones y ajustes en la convocatoria. Sin embargo, el panorama es más alentador para el cuerpo técnico, que recuperó a buena parte de los futbolistas que estuvieron en duda durante la preparación y confía en presentar una versión competitiva desde el primer encuentro del certamen.
El cuadro nacional parte como favorito frente a una selección de Sudáfrica que ocupa posiciones más rezagadas en la clasificación mundial y que llega con un plantel integrado principalmente por jugadores de su liga local. Aun así, el antecedente de los últimos enfrentamientos entre ambos equipos obliga a la cautela.
México y Sudáfrica protagonizaron el partido inaugural del Mundial de 2010, celebrado en Johannesburgo, donde empataron 1-1. Además, los africanos conservan una marca particular frente al combinado tricolor: fueron el último representativo de ese continente capaz de derrotar a México, resultado conseguido en 2005.
Para Aguirre, el principal desafío será evitar cualquier exceso de confianza. Durante distintos periodos recientes, el conjunto mexicano ha mostrado capacidad para competir contra rivales de jerarquía, pero también ha sufrido complicaciones frente a selecciones consideradas inferiores en el papel. Esa irregularidad es precisamente uno de los aspectos que el entrenador busca erradicar en el torneo.

La base defensiva estará encabezada por Johan Vásquez y César Montes, una dupla que se ha consolidado como referente en la zaga. En los costados, Jesús Gallardo y la disputa entre Israel Reyes y Jorge Sánchez ofrecen variantes para una línea defensiva que tendrá la misión de brindar equilibrio desde el primer minuto.
En el mediocampo, la recuperación física de Édson Álvarez sigue siendo observada de cerca tras los problemas de tobillo que limitaron su actividad durante buena parte del año. Ante ese escenario, Erik Lira aparece como una de las piezas clave para sostener el funcionamiento del equipo, acompañado por futbolistas con capacidad de generar juego como Álvaro Fidalgo.
La ofensiva mexicana concentra buena parte de las expectativas. Julián Quiñones llega al Mundial después de firmar una destacada temporada goleadora en Arabia Saudita y apunta a formar sociedad con Raúl Jiménez, delantero con experiencia en la Premier League y llamado a ser uno de los referentes del ataque nacional durante el torneo.
Del otro lado estará una selección sudafricana dirigida por Hugo Broos que apostará por el orden defensivo y la velocidad para intentar sorprender. Los Bafana Bafana realizaron su preparación en Pachuca, ciudad ubicada a una altitud superior a la de la Ciudad de México, con el objetivo de adaptarse a las condiciones que encontrarán en el Azteca.
La principal amenaza ofensiva para los africanos será Lyle Foster, atacante del Burnley inglés, quien encabezará una propuesta basada en aprovechar espacios y transiciones rápidas. Sudáfrica sabe que un resultado positivo en el debut podría modificar por completo las expectativas dentro de un grupo que también integran Corea del Sur y Chequia.
Precisamente, la competencia en el sector convierte el partido inaugural en un compromiso de enorme valor. Tanto mexicanos como sudafricanos entienden que sumar desde el primer encuentro puede marcar la diferencia en la lucha por los boletos a los octavos de final.
Con más de 80 mil aficionados esperados en las tribunas y la presión natural de inaugurar la Copa del Mundo ante su gente, México buscará convertir el entusiasmo en una victoria que le permita comenzar el torneo con paso firme y alimentar la ilusión de una afición que sueña con una actuación histórica en casa.