El secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió a Cuba que no adquiriera armamento que pudiera poner en riesgo al ejército estadounidense o al territorio continental de Estados Unidos.
Hegseth, dirigiéndose a las tropas el miércoles en la base militar estadounidense de la Bahía de Guantánamo, en el este de Cuba, instó a los líderes comunistas de la isla a ser cautelosos.
“Sería imprudente que el gobierno de Cuba intentara adquirir o acceder a armas que pudieran alcanzar esta base o el territorio estadounidense”, afirmó. “Estarían provocando una confrontación que no solo no desean, sino que no podrían tolerar”.
El mes pasado, Axios informó que Cuba había adquirido más de 300 drones militares y que había discutido planes para atacar la Bahía de Guantánamo o Key West, a tan solo 145 kilómetros al norte. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, negó que Cuba representara una amenaza, pero afirmó en ese momento que la isla tenía “un derecho absoluto y legítimo a defenderse”.
Trump intensifica amenazas contra Cuba
La visita de Hegseth no carece de precedentes para un jefe de defensa estadounidense, pero sí resulta relevante dado que la administración del presidente Donald Trump está intensificando sus amenazas contra los líderes de la isla. Hegseth ya había visitado Guantánamo en febrero de 2025 y estuvo desplegado allí durante sus 14 años de servicio en la Guardia Nacional.
En mayo, otros dos altos funcionarios de la administración Trump —el general Francis Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, y el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe— también viajaron a Cuba. El gobierno está presionando a la isla de 10 millones de habitantes, cortando la mayor parte del suministro de combustible e imponiendo sanciones generalizadas en su intento por poner fin a casi siete décadas de gobierno unipartidista en La Habana.
Si bien Estados Unidos y Cuba llevan prolongadas negociaciones, hay pocos indicios de que un acuerdo sea inminente. Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, quieren que Díaz-Canel sea destituido, mientras que los funcionarios cubanos insisten en que su sistema de gobierno y su liderazgo no están sujetos a debate.
Hegseth también aprovechó la visita del miércoles para reafirmar la supremacía de Washington en América.
Les dijo a las tropas que las acciones estadounidenses en la región, incluso en Venezuela —donde las fuerzas especiales capturaron al presidente Nicolás Maduro en enero— eran ejemplos de la " doctrina Donroe", la interpretación de Trump de la estrategia estadounidense del siglo XIX para lograr el dominio regional. “Estamos defendiendo la patria y estamos recuperando nuestro hemisferio”, dijo.