La inseguridad en las carreteras mexicanas ya impacta de forma directa al mercado de vehículos pesados, ya que las empresas transportistas posponen la renovación de sus flotas ante el temor de convertirse en blanco de la delincuencia.
Durante el Foro AMDA 2026 de Vehículos Comerciales, Miguel Ángel Bres, presidente del Consejo de B&G Capital Group, aseguró que el aumento de robos, asaltos y extorsiones deteriora la rentabilidad del sector, situación que provoca que empresas y hombres camión retrasen la renovación de sus unidades.
“Necesitamos un esfuerzo adicional, no solo en beneficios económicos para adquirir las unidades, sino programas de mantenimiento que ayuden al hombre camión y a la pequeña empresa, pero, por supuesto, lo más importante es tratar de mitigar el robo, tratar de desincentivar esta industria del robo del autotransporte, porque esto está reduciendo el interés para comprar nuevas unidades”, afirmó el ejecutivo.
Explicó que la inseguridad se convirtió en uno de los principales factores que modifican las decisiones de compra de los transportistas.
¿Cuánto costó a las empresas el robo, asaltos y extorsión en 2025?
En 2025, la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada e Industria Satelital (AMESIS) estimó que las pérdidas por este delito superaron los 7 mil millones de pesos anuales, con afectaciones para la continuidad operativa y los márgenes de ganancia de las empresas transportistas.
“La inseguridad ya modificó las decisiones de inversión de los transportistas. Empresas del sector reconocieron que el temor a perder unidades o enfrentar mayores costos de operación limita la adquisición de vehículos”, aseguró Miguel Ángel Bres.
De hecho, en lo que va de 2026, la industria de vehículos pesados en México registra una caída en las ventas al mayoreo. Según datos presentados por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, entre enero y mayo de este año se reportó una disminución acumulada de 4.7 por ciento en las ventas de vehículos pesados.
Ante este panorama, el directivo advirtió que el problema de la inseguridad en carreteras ya rebasó el impacto económico y afecta de manera directa a los operadores, quienes enfrentan agresiones constantes durante sus recorridos.
“Quiero decirles que la pistola se la ponen al operador, no al camión”, afirmó Miguel Ángel Bres, quien llamó a reforzar las medidas de seguridad y crear mecanismos tecnológicos que inhiban el robo de unidades.