La confianza de los consumidores en México mantuvo una tendencia descendente durante los últimos meses. De acuerdo con cifras del Inegi y el Banco de México, el indicador se ubicó en 43.5 puntos en mayo de 2026, por debajo de los 46.9 puntos observados a finales de 2024.
La trayectoria del índice muestra un deterioro gradual en las expectativas de los hogares respecto a la situación económica del país y de sus propias finanzas. Aunque se registraron algunos repuntes temporales durante el periodo, la tendencia general ha sido de moderación en el optimismo de los consumidores.
La confianza del consumidor es uno de los principales indicadores para anticipar el comportamiento del gasto de los hogares, componente que representa una parte importante de la actividad económica nacional. Cuando las familias perciben un entorno más incierto, suelen posponer compras relevantes y adoptar una actitud más conservadora en sus decisiones de consumo.
El retroceso observado durante 2026 coincide con un contexto de menor dinamismo económico, en el que diversos indicadores han mostrado señales de desaceleración. En este escenario, la evolución de la confianza de los consumidores será un factor clave para medir la fortaleza de la demanda interna durante los próximos meses.