
La güerita Jazmín, la camarera regia, padece insomnio, es de estrés y de trabajo, pero nada mayor. Ya está controlada, pero como es de las primeras veces que lo padece en su corta existencia sobre la tierra, pues se preocupó. Ahorita ya anda en su sitio, con la energía y estilo de quien se sabe apoyada; tanto por sus padres, los cuales la han felicitado grandemente por su decisión de estudiar, como por su servidor. En lo personal, la ayudaré en todo.
¿Usted ha padecido insomnio y angustia alguna vez en su vida, estimado lector? Imagino un sí por respuesta. Es difícil que un ser humano escape a la mordedura del diablo. Es la llamada “peste del insomnio” de los escritores; para mí, es la cruda de Dios altísimo aquí sobre la tierra. La güera Jazmín, ahora con harto trabajo, fue mordida levemente por esa fiera carnicera.