El alcoholismo se mantiene como uno de los desafíos más severos para la salud pública global y en el marco del Mundial de Fútbol 2026, Alcohólicos Anónimos (AA) advierte sobre el severo impacto que el marketing masivo y las estrategias de consumo agresivo ejercen sobre la población.
Históricamente, las justas mundialistas se han convertido en catalizadores del consumo abusivo de alcohol bajo una atmósfera de festividad y alta tolerancia social, lo que enciende focos rojos para los sectores más vulnerables como los jóvenes y las mujeres.
Ante este entorno tan adverso, que normaliza la bebida en cada encuentro deportivo, la agrupación refuerza la importancia de sus salas de ayuda mutua como un blindaje efectivo, recordando que la constancia en las sesiones de hora y media y el servicio comunitario son las herramientas clave para que una persona en recuperación mantenga su sobriedad firme. Por ello ponen a disposición de nacionales y extranjeros su página, línea de ayuda y espacios de encuentro en esta época de justa deportiva.
Aunque México se encuentra por debajo de países sudamericanos como Argentina y Brasil en el consumo de alcohol per cápita (7.2 litros) y se mantiene a una distancia considerable de los niveles registrados en naciones de Europa del Este como Rusia, donde superan los 15 litros, esta alerta cobra una relevancia crítica al cruzarse con las cifras de salud pública en el país.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT), casi 74% de la población mexicana entre 12 y 65 años ha consumido alcohol alguna vez en la vida. De este universo, un 1.8% cumple con criterios estrictos de dependencia; es decir, casi 1 millón 700 mil personas enfrentan ya una adicción severa, considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad desde 1952. Este padecimiento, vinculado a más de 200 trastornos físicos y mentales, marcha con frecuencia de la mano con la depresión y arrastra una pesada carga que desestructura por completo el entorno familiar y social.
Frente a este panorama, la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, A.C., conmemoró el 91 aniversario de la fundación de la agrupación a nivel mundial. Lo que hoy es una estructura sólida con más de 2 millones de miembros en 180 países nació el 10 de junio de 1935 como un diálogo terapéutico en Akron, Ohio, entre los cofundadores William Griffith Wilson (Bill W.) y Robert Holbrook Smith (el Dr. Bob).
En la actualidad, México se consolida como un pilar global de la comunidad, coordinando a más de 110 mil miembros activos en 14 mil grupos gratuitos y autogestivos para hacer frente a estas crisis de consumo.
Un puente de empatía, historia y ciencia
Durante el acto conmemorativo, Juan Carlos Villegas Hernández, custodio clase A —profesionales no alcohólicos que, por ley interna, son los únicos autorizados para mostrar su rostro y nombre completo ante los medios—, hizo un recuento histórico de casi un siglo de complejidades superadas. Destacó que cuando la OMS validó el alcoholismo como enfermedad, AA ya llevaba 17 años en las trincheras. "El eslogan del mensaje de mano en mano hizo crecer esta comunidad. Es una red que ha salvado muchísimas vidas y que, seguramente, ha salvado a alguien que tú amas", expresó.
Por su parte, Irma Hernández Berber, custodia y coordinadora del Comité de Información Pública, puntualizó el poder del mensaje de persona a persona: "La estrategia de colocarse frente al otro con empatía y verse reflejado en un espejo horizontal de igual a igual es algo que ni la ciencia ha podido desbancar o replicar mediante una pantalla".
Complementando esta visión, José Ángel Prado García, custodio y vicepresidente de la Junta de Servicios Generales, precisó la naturaleza de la organización: "Alcohólicos Anónimos no es una metodología preventiva; sirve cuando alguien ya tiene el problema y está sufriendo", tampoco reemplaza al cuerpo médico. Prado enfatizó que el proceso exige una transformación de la conducta fundamentada en tres condiciones: tolerancia a la frustración, tolerancia a la demora y el control de impulsos.
Juan Arturo Sabines Torres, custodio y presidente de la Junta de Servicios Generales, recordó que en 1939 se publicó la obra fundamental conocida como "El Libro Grande", que contiene el método de los Doce Pasos (principios espirituales orientados al autoexamen, la enmienda y la transmisión del mensaje). Explicó que la comunidad se rige bajo tres legados fundamentales: Recuperación, contenida en los Doce Pasos; unidad, salvaguardada por las Doce Tradiciones, que garantizan la autonomía de los grupos, el autofinanciamiento y el anonimato; y el servicio, representado en los Doce Conceptos para el Servicio Mundial, que ordenan la estructura operativa.
Sabines también destacó a aliados históricos no alcohólicos como el periodista Jack Alexander, cuyo artículo de 1941 en el Saturday Evening Post dio visibilidad mundial a la comunidad, y el neurólogo Dr. William Silkworth, quien aportó la base médica al explicar que el alcoholismo combina una alergia física con una obsesión mental. Gracias a este sustento, en 1951 la Asociación Americana de Salud Pública otorgó a AA el Premio Lasker, consolidando un modelo de ayuda mutua que hoy inspira a colectivos que atienden otras adicciones y padecimientos crónicos.
Los retos del entorno actual
Durante el encuentro, los custodios profundizaron en los desafíos actuales de la organización. Respecto a las estadísticas de recuperación, el maestro Sabines aclaró que, por el principio de anonimato, no se llevan registros ni expedientes. Sin embargo, mediante muestreos internos, se estima un dato contundente de permanencia: el 60% de las personas que llegan a la comunidad logran mantenerse bajo el programa por más de 5 años.
Por su parte el doctor Prado alertó sobre el incremento del alcoholismo femenino y adolescente. La prevalencia de consumo alguna vez en la vida en la población femenina general pasó del 67.3% al 75.4% en el último ENCODAT y la prevalencia entre jóvenes de 12 a 17 años se ubica en 33.9 por ciento. En los adolescentes, la brecha de consumo entre hombres y mujeres casi ha desaparecido (36.6% en hombres frente a 31.1% en mujeres).
Finalmente, los profesionales señalaron que mantener la sobriedad hoy es más difícil debido a la disponibilidad de la sustancia mediante plataformas digitales. De cara a la presión de marketing de eventos masivos como el Mundial de Fútbol, recordaron que la única barrera efectiva es el acompañamiento.
Un número a la mano
- 800 2169 231
- Para orientación inmediata, discreta y gratuita, la organización mantiene a disposición del público su portal web oficial www.aamexico.org.mx y la línea nacional de ayuda sin costo