Decenas de seguidores decidieron darse una vuelta al Ángel de la Independencia, donde la mayoría de playeras del Tricolor sobresalieron. La escena recreó una imagen muy parecida a las que, sobre todo en la década de los noventas y tras triunfos importantes de la Selección Mexicana, se veían recurrentemente.
Y es que celebrar en las calles ya no es tan sencillo como antes. En pleno 2026 resulta mucho más difícil que la gente se anime a salir y ambientarse, y más aún pensando en que las manifestaciones y marchas se encuentran a la orden del día en la capital.
Pero hoy, el torneo atrae a hinchas internacionales, aunque con ciertas observaciones sobre la intensidad de la fiesta. Carolina y Blad son una pareja de influencers ecuatorianos que decidió darse la vuelta a la CDMX para vivir la pasión mundialista.
“Estamos muy contentos de estar en México, teníamos muchos ánimos de venir pero la verdad sí nos sorprende que sí esta un poco apagado a comparación de lo que esperábamos. Sabemos que son momentos difíciles por los que están pasando (los mexicanos) y parece que está impactando”.
El esfuerzo por vivir la experiencia
Por su parte, ya totalmente empapados en el ambiente mundialista, destacó la pareja de Alejandrina y Manuel, quienes estuvieron ahorrando para darse el gusto de viajar a un Mundial. Aunque no tienen boletos debido a los altos costos, eso no quita que la pasarán ‘bomba’.
“No podremos estar en la inauguración pero queríamos vivir definitivamente el ambiente mundialista, siempre lo veíamos a distancia, pues somos de Yucatán y la verdad es que estamos ya muy emocionados por que comience el Mundial”.
La prensa internacional se topa con la realidad
El Comité Organizador de la Copa Mundial y la FIFA buscaban proyectar una imagen perfecta del arranque del torneo, pero la realidad de la Ciudad de México dictó otra pauta.
A las 18:44 horas de este miércoles 10 de junio, la famosa congestión vehicular de la capital mexicana ofreció un inesperado baño de humildad a las decenas de periodistas internacionales que ya se encuentran en territorio nacional para dar cobertura al megaevento deportivo.
El contingente de comunicadores viajaba a bordo de un autobús oficial del Estadio Ciudad de México a los hoteles de Paseo de la Reforma. Sin embargo, la unidad quedó completamente atrapada en las inmediaciones de la Glorieta de las y los Desaparecidos, sin posibilidad de avanzar un solo centímetro debido al denso flujo de automóviles.
Periodistas de grandes cadenas como Telemundo, así como corresponsales de Japón e Inglaterra, observaban con incredulidad. El entorno sumaba un fuerte impacto visual: de fondo, las fotos de las personas desaparecidas y al frente, un colapso vial absoluto que detuvo el transporte por casi media hora.
Lejos de desesperarse, el instinto de los reporteros extranjeros se impuso. Varios de ellos sacaron sus cámaras y lentes profesionales para documentar la otra cara de la sede mundialista.