Durante siglos, el té ha sido apreciado no solo por su sabor, sino también por sus propiedades medicinales.
Ahora, una amplia revisión científica confirma que esta bebida podría ayudar a proteger el corazón, mejorar la salud metabólica, reducir el riesgo de algunas enfermedades crónicas e incluso favorecer un envejecimiento más saludable.
Sin embargo, los investigadores advierten que no todas las versiones del té ofrecen los mismos beneficios.
“La presencia de azúcar, edulcorantes artificiales o almidón refinado, así como de aromatizantes y conservantes, en las bebidas de té embotelladas o de té de burbujas puede suponer un riesgo para la salud, ya que puede reducir o contrarrestar los efectos beneficiosos del té”, de acuerdo con los autores del estudio.
BENEFICIOS
Los científicos destacan que el té, especialmente el verde, puede contribuir a la prevención de enfermedades cardiovasculares al ayudar a reducir la presión arterial y mejorar los niveles de colesterol.
Además, diversos estudios analizados en la revisión muestran que el consumo habitual de té se asocia con una menor mortalidad por todas las causas y con un menor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, obesidad y diabetes.
Durante siglos, el té ha sido apreciado no solo por su sabor, sino también por sus propiedades medicinales. Foto: Magnific.Los compuestos antioxidantes conocidos como catequinas parecen desempeñar un papel clave en estos efectos positivos.
La investigación también encontró evidencias de que el consumo regular de té podría beneficiar la salud cerebral. Los estudios revisados indican que quienes beben té con frecuencia presentan una menor prevalencia de deterioro cognitivo y de biomarcadores asociados con la enfermedad de Alzheimer, especialmente en adultos mayores.
Asimismo, las catequinas presentes en esta bebida podrían ayudar a prevenir la pérdida de masa muscular relacionada con la edad, favoreciendo una mejor fuerza y desempeño físico en la vejez.
CUIDADO
Aunque los beneficios del té son prometedores, los investigadores advierten que muchas versiones comerciales, como los tés embotellados y el popular bubble tea, suelen contener azúcares añadidos, edulcorantes artificiales y conservadores que pueden reducir o incluso contrarrestar parte de sus efectos saludables.
Además, el estudio señala preocupaciones relacionadas con residuos de pesticidas, metales pesados y microplásticos presentes en algunos productos.
Por ello, los autores concluyen que el consumo moderado de té tradicional recién preparado sigue siendo la mejor opción para aprovechar sus posibles beneficios para la salud y la longevidad.