La inauguración de la Copa del Mundo 2026 dejó un momento que quedará grabado para siempre en la memoria del futbol mexicano.
Gilberto Mora debutó en el máximo escenario del balompié durante el encuentro entre México y Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, convirtiéndose en el futbolista más joven en disputar un Mundial con la Selección Mexicana.
Además, llegó a la justa como el jugador de menor edad entre los mil 248 inscritos en las 48 selecciones participantes del torneo.
Mexsport | Source : Jose Luis MelgarejoAsí lo ovacionaron
Fue al minuto 65 cuando Javier Aguirre decidió mover sus piezas y otorgarle la oportunidad a la joya de Tijuana. El mediocampista ingresó al terreno de juego en sustitución de Brian Gutiérrez y de inmediato recibió el reconocimiento de las más de 80 mil personas presentes en las tribunas.
Una lluvia de aplausos acompañó sus primeros pasos sobre el césped, conscientes de que estaban presenciando un instante histórico para el futbol nacional.
Con 17 años y 240 días, Mora rompió una marca que permanecía vigente desde Uruguay 1930 y se convirtió oficialmente en el mexicano más joven en jugar una Copa del Mundo.
Asimismo, pasó a ser el debutante mundialista de menor edad en la historia del Tricolor, superando a todos los futbolistas que anteriormente habían representado al país en la máxima competencia internacional.
Aunque varios aficionados lo comparan con Pelé por su precocidad, la referencia con la leyenda brasileña está relacionada principalmente con registros de juventud dentro de los Mundiales.
Lloró en el himno
La noche ya era especial para el mediocampista incluso antes de entrar al campo. Durante la ceremonia protocolaria, las cámaras captaron al chiapaneco completamente desbordado por la emoción mientras entonaba el Himno Nacional Mexicano.
Las lágrimas recorrieron su rostro al cumplir el sueño que persiguen millones de niños. Mateo Chávez y Hormiga González también fueron vistos visiblemente conmovidos, incapaces de ocultar sus sentimientos en una velada que quedará marcada para siempre en la historia del futbol mexicano.