Un trueno sonó en el Estadio Ciudad de México (al que llamamos Azteca cuando no nos ve la FIFA y Banorte): 88 mil 824 personas gritaron los dos goles de la victoria de la Selección Mexicana ante Sudáfrica, uno de Julián Quiñones y otro de Raúl Jiménez, dedicado hasta el cielo a su papá. Y, como deja vú del 2010, las caderas no nos mintieron en el show de inauguración.
Con todos sus Godínez y estudiantes guardados en home office, la metrópoli vivió una caótica jornada futbolera marcada por los cierres viales, las manifestaciones de la CNTE y las madres buscadoras, estaciones de Metro fuera de servicio y un Tren Ligero al que se entraba solo con “boleto o acreditación en mano”, según gritaban los policías (¿o cadeneros?) para llegar a la estación Estadio Azteca.
Las gradas del ajolotizado Coloso de Santa Úrsula no solo vieron el debut de Gilberto Mora, a Guillermo Ochoa en la banca en su sexto mundial y a un Javier Aguirre molesto poque no caía el tercer gol. Sus gradas también se llenaron de “suertudos”, según se consideran a sí mismos varios asistentes, quienes gozaron del show casi siempre con un ‘pero’.
“Llevamos viendo varios mundiales en televisión, si se puede cumplir un sueño, hay que hacerlo. Somos muy afortunados. Estábamos hablando de la suerte que es estar aquí. Hay que disfrutar”, dice José, en uno de los pasillos del Azteca.
José se siente consternado por los altos precios de los boletos para ir al Mundial, “estaban en 30 mil, yo ví en reventa en 40 mil”. No obstante, ya en el Estadio prefiere no pensar en los 290 pesos por vaso de cerveza que toca desembolsar: “está un poco elevado, pero ya cuando estás aquí ni lo piensas (...) Es una inauguración del Mundial, igual se entiende, lo vamos a pagar”.
Así fue el show de inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México
Al filo de las 11:30 de la mañana, decenas de voluntarios extendieron un escenario dorado sobre la cancha. Vimos penachos, bailarines plateados, fuegos artificiales, un enorme letrero de FIFA flotando y una Copa del Mundo rodeada de voces conocidas.
El espectáculo arrancó con la voz de Lila Downs en mixteco, náhuatl, español e inglés: “Pueblos del mundo, bienvenidos a México”.
Se escuchó rock mexicano, con ‘Oye, mi amor’, de la banda Maná. Siguió una marea de temas del álbum oficial de la Copa Mundial de la FIFA: ‘Partidazo’, del venezolano Danny Ocean; y ‘Por ella’, de Belinda y Los Ángeles Azules, donde la diva del ‘Baile del sapito’ coreó “Aquí estamos al millón porque al cien cualquiera”.
Pero el público en realidad estaba como al 80%, apenas reconociendo las letras de las canciones, con celebraciones de goles breves y olas que no alcanzaban para rodear el estadio.
El repertorio incluyó ‘Qué calor’ y ‘I Like It’, de J Balvin, y remató con ‘Dai Dai’, de Shakira y Burna Boy, tema oficial de la Copa del Mundo.
“Siento que el espectáculo está más hecho para televisión que para acá, pero chingón, faltaron unas rolas, como que dos o tres canciones, hubiera sido top (...) El ambiente a toda madre”, opina José.
Su amigo Nathan agregó: “Si hubiera cantado ‘Hips don’t lie’ me encuero. Faltó un ‘Waka, Waka’ para los sudafricanos”.
“El show padrísimo”, dijo Pati, una de las asistentes, quien reconoce que no fue lo mismo que con ‘Waka, Waka’, tema que interpretó Shakira en Sudáfrica 2010. “Es que acaba de salir el ‘Dai, Dai’, no nos dio tiempo de aprenderla”
Lucy, su acompañante, vivió su primer Mundial: “Lo estaba esperando mucho, por Shakira (...) Con Shakira todo pega, todo tiene bien”.
Entre otros aficionados, lo más destacado fue Maná, que apostó por las viejitas y bonitas que todos se saben y dejó las ganas de más temas para corear.
“Me habría gustado más de Maná, dos (…) Definitivamente no pegó tanto el Dai Dai, el Waka Waka es historia aparte en su propia mesa, pero Dai Dai de todas las canciones que trataron de hacer oficiales para el Mundial sí es la mejor. Shakira vino a rescatar la canción oficial del Mundial otra vez”, comenta Marcelo.
Otros aficionados como Guillermo coinciden en que “faltó una más de Maná”: “La de ‘Rayando el sol’, faltó algo más mexicano, una más para cerrar. La que más cantó la gente fue la de Maná”.
Los precios del Mundial pusieron a cantar y llorar a los mexicanos
Como muchos otros aficionados, Pati prefiere no decir la cantidad que se gastó en ir al Mundial, que en algunos casos alcanzó hasta 70 mil pesos en reventa por boleto: “Mejor no decimos cuánto nos gastamos, qué bueno que valió la pena el show”, menciona.
“Lo de los precios es una mentada de madre”, dice Nathan. Su acompañante Mario prefiere mejor vivir el momento y bromea: “Te endeudas, para eso está Coppel”.
Fans como Marcelo dieron el tarjetazo de 26 mil pesos por boleto y contando, pues también compró para todos los partidos de Monterrey: “En chela ya me gasté 2500 y aún no empieza el juego”.