León.- Los obispos que integran la Provincia Eclesiástica del Bajío, integrada por las Diócesis de León, Irapuato, Celaya y Querétaro, manifestaron su preocupación y se pronunciaron en contra del Congreso de Guanajuato “que pretende eliminar de la constitución estatal la referencia explícita a la protección de la vida”.
Afirmaron que la defensa de la vida no puede reducirse a la oposición a una reforma legal, por lo que los Obispos del Bajío reforzaron su oposición a la despenalización del aborto. Este pronunciamiento se dio en el marco de la Jornada por la Vida 2026 del Segundo Congreso Arquidiocesano de Bioética.
Afirmaron que es indispensable promover políticas públicas que acompañen integralmente a las mujeres en situación de vulnerabilidad, que garanticen apoyo médico, psicológico, jurídico y social, “además de que faciliten redes sociales solidarias y alternativas reales y que se combatan las causas estructurales que generan abandono y desesperanza”.
“Eliminar el derecho constitucional del derecho a la vida no es un acto neutral: implica modificar el fundamento axiológico del orden jurídico local. Convertir el aborto en supuesto “derecho” supone redefinir el alcance del sujeto de derechos y alterar el principio básico de que todo ser humano merece tutela jurídica”, señalaron los Obispos.
A través de un comunicado emitido y firmado por Obispos señalaron que desde la perspectiva constitucional, el derecho a la vida es presupuesto de todos los demás derechos.
“Sin vida, ningún otro derecho puede ejercerse. Debilitar su reconocimiento genera una factura en la coherencia del sistema jurídico”, añaden los obispos del Bajío.
Por lo anterior, exigieron a los legisladores de Guanajuato que cualquier deliberación legislativa se realice con pleno respeto al principio democrático, al bien común y a la participación informada de la ciudadanía.
“La decisión que afecta al núcleo de la dignidad humana deben ser abordadas con máxima responsabilidad histórica y jurídica”.
Finalmente los obispos convocaron a las comunidades del bajío a intensificar la oración por la vida y por quienes tienen la responsabilidad de legislar.
“Invitamos también a los fieles católicos a fortalecer la formación de la conciencia promoviendo espacios de estudio, diálogo y participación responsable en la vida pública”, añaden los obispos del Bajío.
Arzobispo de León hace eco
Previamente a este mensaje, en el mensaje que dio el Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, también se pronunció en favor de la vida y en contra de la cultura de la muerte durante el Segundo Congreso Arquidiocesano de Bioética.
“Hay razones filosóficas que ayudan a entender el sentido de la vida. También los médicos aportan reflexiones que vienen a sostener lo que filosóficamente se viene promoviendo, y luego viene la parte moral. Quienes creemos en Jesucristo que es la vida, y todo aquello que es presión de la vida estamos muy tranquilas”.
En el segundo Congreso hubo grupos apostólicos que promovían la cultura de la vida, y se manifestaron en contra del aborto, y pedían orar por los inocentes no nacidos, pero que son personas desde su concepción, ante la cuenta regresiva para legislar.
Fenómeno therian es producto de hartazgo de los jóvenes
Al poner en marcha la Jornada por la Vida 2026, con el Segundo Congreso Arquidiocesano de Bioética, el arzobispo de León dijo que el fenómeno de los therians es producto del hartazgo y el hastío que viven los jóvenes, y que no hay que ridiculizarlos ni juzgarlos.
“Con esto de los therians con cierta facilidad se desautoriza a los muchachos o se les ridiculiza yo soy partidario de eso, porque son respetables. No los juzgo, ni quiero que los juzguen”, señaló monseñor.
Destacó que leyó un estudio psicológico de una renombrada psicóloga, pues esto de los therians no es nuevo.
“El estudio señala que en este fenómeno de los therians, en el fondo hay un rechazo a esta humanidad. Los muchachos ven en tiempos actuales que hay violencia, guerras, desunión y esto desanima a un adolescente que apenas va abriéndose en el camino y que se niega a vivir en este modelo de humanidad”, añadió monseñor.
El arzobispo dijo que este tipo de fenómenos, como los therians, debe hacer reflexionar a la sociedad sobre el tipo de humanidad que se les está heredando y a reflexionar: “¿A dónde estamos llevando a la humanidad?”
“Es decir, el modelo que les hemos estado presentando a los jóvenes los ha hastiado (cansado y aburrido) de tal manera que ya no se sienten identificados con una persona que tiene dos pies y dos manos, un cerebro y un espíritu, sino que en el fondo tienen un hastío”.
El Arzobispo señaló que se debe hacer el planteamiento de “¿A dónde va la humanidad?”
En estos tiempos van apareciendo muestras, cuando parecería que el modelo antiguo de humanidad ya no está resultando.
“Por ejemplo, un signo de eso es el fenómeno de los therians. Sin pretender enjuiciar a nadie porque, esto ya no es nuevo, ya había leído de tiempo atrás el artículo de una psicóloga que decía que en vez de poner atención en ellos, deberíamos de poner la atención en nosotros”, agregó el pastor.
“A esta humanidad conviene repensar, no juzgarla, observar y preguntarse qué hay detrás de todos este fenómeno de los therians, de tal manera que como iglesia podamos aportar como madre de humanidad el sentido del hombre y que estamos llamados no para la muerte, sino para la vida, porque tiene un sentido”.
Después del Covid todo cambió
El arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, explicó que después del COVID cambiaron muchas cosas.
“Está demostrado que ha habido secuelas físicas y psicológicas que dejó la pandemia y son datos que han ido ofreciendo los médicos. Hay cardiólogos que aseguran que hay afectaciones en ese campo. Esto es antes y después de la pandemia pero hay que reflexionar sobre las causas”, añadió.
Añadió que estamos viviendo un cambio de época y que se ve reflejado de diversas formas, hasta en el incremento en suicidios.
“Ya lo decía el Papa Francisco: hoy en día el mundo está viviendo una profunda crisis de esperanza al cultivo que se le ha llamado a la cultura de la muerte, que se manifiesta en violencias, en guerra desatada, hay una polarización en el mundo. El evangelio es una propuesta de esperanza y vida”, dijo monseñor.
Señaló que hay que explicar el sentido de la vida y hacer entender que hay un horizonte.
Sobre la actual guerra en Medio Oriente, dijo que la postura de la Iglesia siempre ha sido de defensa de la vida.
“La posición de la Iglesia es: nada de cosas turbias, sino verdaderamente una defensa de la vida y de las personas, y nunca será justificada una guerra”, acotó.
En este segundo congreso en favor de la vida, se pronunciaron en favor de la vida y contra el aborto.
AAK