La industria vitivinícola de Querétaro se prepara para capitalizar la llegada de visitantes internacionales que arribarán a México con motivo de la Copa Mundial de Futbol, mediante una estrategia enfocada en promocionar experiencias en viñedos, recorridos turísticos y actividades relacionadas con la cultura del vino.
Aunque la entidad no será sede de encuentros mundialistas, su ubicación entre Ciudad de México y Guadalajara la coloca como un punto atractivo para turistas que se desplazarán entre ambas ciudades durante el torneo, consideró el presidente del Clúster Vitivinícola de Querétaro, Eugenio Parrodi Wiechers.
El sector trabaja de manera coordinada con autoridades turísticas estatales para posicionar la Ruta del Arte, Queso y Vino como una alternativa complementaria para los visitantes nacionales y extranjeros que permanecerán varios días en el país durante la competencia deportiva.
Las bodegas y viñedos queretanos han comenzado a diseñar promociones especiales y paquetes turísticos orientados a un público internacional que busca experiencias gastronómicas, culturales y de contacto con la naturaleza. Entre los principales retos se encuentra la adaptación de servicios para visitantes que no hablan español y que buscan actividades diferentes a las relacionadas directamente con el futbol.
La estrategia coincide con la temporada de vendimias, considerada el periodo de mayor actividad para la industria. Este año se realizarán más de 30 celebraciones en distintos viñedos de la entidad, una oferta que se extenderá hasta octubre con la realización del Festival del Vino Querétaro.
Además de las actividades en los viñedos, el sector ha fortalecido la promoción de la región mediante campañas publicitarias en puntos estratégicos de Ciudad de México y Querétaro, con el objetivo de incrementar la visibilidad de los atractivos turísticos vinculados al vino.
Paralelamente, la industria avanza en la comercialización de las primeras etiquetas respaldadas por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para los vinos queretanos, distintivo otorgado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial que reconoce las características y el origen de la producción regional.
La denominación abarca viñedos establecidos en Tequisquiapan, El Marqués, Ezequiel Montes, San Juan del Río, Colón, Huimilpan, Cadereyta de Montes y Pedro Escobedo.
Actualmente, la región vitivinícola de Querétaro recibe cerca de dos millones de visitantes al año y genera una derrama económica estimada en cuatro mil millones de pesos, consolidándose como uno de los principales motores turísticos del estado.