Por más de siete años, José Alcázar y su familia vivieron a unos pasos del muro fronterizo, hasta que las autoridades derribaron parte de su propiedad durante el operativo de ordenamiento urbano y seguridad que se lleva a cabo a lo largo de un kilómetro de la colonia Puerto Anapra, y le dieron tres meses para construir en un terreno en la colonia Juanita Luna.
“Primero dijeron que deberían ser 20 metros del muro pa’acá, luego dijeron que 30”, los metros que deben quedar libres junto a la barrera de acero que levantó Estados Unidos hace una década en la frontera entre Sunland Park y Ciudad Juárez, dijo ayer mientras que trabajadores del Municipio de Juárez derribaban la casa de sus vecinos, en la calle Atún.
Tras la petición de la Secretaría de Defensa Nacional (Defensa), el pasado 15 de mayo el Municipio de Juárez comenzó con la destrucción de las viviendas irregulares ubicadas a menos de 20 metros del muro fronterizo, bajo el argumento de que sus unidades no podían patrullar para mantener la zona segura, ni las autoridades de rescate podían acceder fácilmente en caso de una emergencia.
De acuerdo con Alcázar, quien nació en Nayarit, pero desde hace 35 años vive en Ciudad Juárez, fue un líder de la colonia quien le asignó ese terreno a cambio “de una feria”, y aunque hace aproximadamente dos años trató de regularizarse las autoridades le dijeron que ya no invirtiera más dinero a la casa porque iban a poner un camino ahí.
Aunque el habitante sabe que se trataba de una vivienda irregular, asegura que no cuenta con los recursos necesarios para comprar el material de construcción y hacer una nueva casa.
“Ya me asignaron un terreno, está frente al panteón Jardines del Recuerdo, por el Camino Real, pero me dieron tres meses para construir y si no se lo van asignar a alguien más, ¿y de dónde voy a construir? Si hago un cuarto de madera ¿cómo vamos a vivir ahí con este calor?”, cuestionó el hombre quien trabajó como chofer de transporte público pero ya está pensionado.
Con parte de sus artículos en el patio que antes alcanzaba apenas cinco metros de separación de los barrotes de acero del muro fronterizo, y un tubo que las autoridades colocaron como señal de los 20 metros de distancia que deben estar libres, José y sus nietas observaban la continuación del operativo.
Dijo que aunque les pidió los dejaran permanecer en el resto de la vivienda que no sobrepasa los 20 metros, le argumentaron que “no, porque podría estamparse un vehículo ahí”, lamentó.
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) informó ayer que presentó el operativo de reordenamiento urbano y seguridad durante la reunión binacional que llevan a cabo cada mes las autoridades de ambos lados de la frontera.
“El objetivo de este operativo es mantener abiertas las vías cercanas a la frontera para facilitar el patrullaje de las autoridades, así como recuperar espacios invadidos y fortalecer la seguridad de la zona”, informó el secretario César Omar Muñoz Morales sobre el operativo en el que participan la Dirección de Protección Civil, Desarrollo Urbano, la Coordinación General de Seguridad Vial, Servicios Públicos, Asentamientos Humanos, Obras Públicas, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional y la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
“Esta intervención histórica pone de manifiesto la voluntad de la administración municipal para recuperar los espacios invadidos y trabajar de manera conjunta con las autoridades norteamericanas para privilegiar la seguridad a través de los operativos espejo y con el resto de los involucrados para garantizar la paz y el bienestar de los juarenses”, informó la SSPM.
Ayer, mientras que trabajadores municipales continuaban con los trabajos del derrumbe de las casas, militares mexicanos y policías municipales patrullaban la frontera.