No está claro cuál mando medio o bajo de la administración estatal llegó a la conclusión que Morena es insuperable en Juárez como para dejar que los guindas se comieran solos el pastel del Mundial.
Por ahí iba la jugada depresiva hacia la derrota por default pero no faltaron otros mandos gubernamentales proazules también medios y altos, los más, cuyos gritos de molestia en la cancha local se escucharon más fuerte y lograron “autorización” para competir contra los morenos.
Hablamos de las licencias correspondientes de transmisión y las pantallas instaladas en distintos puntos públicos de la ciudad para que los juarenses pudieran disfrutar fuera de casa y gratuitamente de la inauguración de la justa mundialista con expectativas celestiales para la afición, de infarto para las autoridades anfitrionas por la amenaza de revueltas al final del día bien sofocadas.
La alcaldía con administración morena armó la logística para transmitir los juegos en el Estadio 8 de Diciembre, -retiraron el plan de incluir la Plaza de la Mexicanidad porque se la dejaron a la Feria Canaco-, pero inicialmente no habría más opción que la municipal.
Desde luego que el asunto fue convertido y visto como político, idéntico al plano nacional. No podía ser de otra forma, el Mundial arrancó casi en el mismo calendario que marca el inicio del proceso electoral del 2027.
A nivel nacional, algunos grupos, en particular la guerrilla embozada entre las secciones magisteriales de la CNTE , pretendieron sin éxito aguarle la fiesta a Palacio Nacional.
Fue impuesta la razón de la fuerza con decenas de miles de policías que evitaron el sabotaje aunque insuficientes para garantizar la confianza de Palacio Nacional en que el acto inaugural tuviera la asistencia e intervención de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum. Fue atendido el sabio consejo: ver los toros desde la barrera.
Minúsculo y más que todo simbólico fue en Juárez el detalle de las pantallas que habló no de la cantidad de gente que las utilizaría para seguir la competencia global sino justo de la capacidad logística para despliegues semejantes en la ciudad, y con ello, las muestras de genuino interés por los ciudadanos juarenses.
A nivel nacional habrá en el 2027 renovación total de la Cámara de Diputados, será la ratificación o rechazo al régimen de la Cuarta Transformación; también habrá competencia por una gran cantidad de gubernaturas, alcaldías y congresos locales.
En Chihuahua viene oxigenación completa de los poderes municipales, la gubernatura y el Congreso del Estado. Estamos a días de que sea declarado oficialmente el arranque del proceso hacia el año próximo y los nervios han empezado a tensarse.
Los actores políticos que han fijado sus miras en el 20-27 no iniciarán sus campañas cuando lo ordenen las normas legales electorales, ni siquiera durante los próximos días cuando sea dado el silbatazo inicial de las autoridades respectivas a la susodicha jornada electoral de un año, o poco más.
No, todos ellos iniciaron sus precampañas informales desde hace meses. Algunos y algunas llevan tanto tramo recorrido, tanto trabajo desarrollado por colonias, tanto dinero “invertido” en municipios y estado que imprudentemente han arribado a la convicción personal que solo les falta esperar a septiembre-octubre del año próximo para tomar protesta como regidores, como alcaldes, como diputados locales, diputados federales...como gobernadores, como gobernadora.
Del tamaño de sus sueños será el golpe cuando los despierte la realidad de que las decisiones previas no los contemplaron, esos pasos previos necesarios, llamados designación de candidatos.
Ahí en esa etapa han caído hasta proyectos más sólidos que concreto. ¿Uno de ellos como ejemplo?. Aquel de “Teto” Murguía por la gubernatura frente a un César Duarte que no pintaba en las “encuestas internas”.
¿Otro?. Unos sexenios antes de Duarte, Artemio Iglesias no dudó jamás que perdería su respectiva interna contra Patricio Martínez. ¿Cómo podría ser derrotado el célebre Hereford si había logrado el paciente, cuidadoso, control de los 67 comités municipales de su partido el PRI?. Iluso. No conocía adecuadamente ni el partido en el que militaba.
La magia electoral de Palacio Nacional todo lo puede. Donde manda capitán, no sea olvidada la expresión, no gobierna marinero. ¿Otro caso reciente de piloncito?. García Harfuch. Ohhh sí, por la gubernatura de la Ciudad de México!.
En todo ese contexto lo que no cambia es la intensidad de las vísperas. La apuesta del resto total en ese volado hacia la última palabra, hasta un detalle menor como el de las pantallas susodichas cuenta.
Quienes pelearon al interior del sistema panista de gobierno en Juárez por su instalación pelearon por el simbolismo que representa: no dejar la plaza abandonada por completo a Morena.
Los defensores que lograron instalar el aparato mostraron con extraordinaria razón su incredulidad ante el anuncio estatal de que solo habría pantallas gigantes en otras parte del estado, en particular en la ciudad de Chihuahua cuya plaza principal, ciertamente fue abarrotada para el que pudo haber sido un 4-0 y no el 2-0 recetado por México a Sudáfrica.
Tampoco aquella multitud extrañó porque Chihuahua es Chihuahua, es el bastión que el PAN cuida con mimo pero también de manera férrea porque hoy por hoy representa la “pequeña” gran diferencia entre la victoria y la derrota por la gubernatura; implica también la mayoría o la minoría en el Congreso del Estado.
Pero una arrasada en un Juárez sería catastrófica para los YoConMaru solo por no cuidar los muchos detalles que pueden ser abarcados por una presencia gubernamental estatal casi pareja que la municipal. Los morenos controlan la alcaldía pero los azules manejan el gobierno estatal:
Tienen la Junta Municipal de Agua que es una presidencia municipal chiquita; la recaudación de rentas también, la educación está mayoritariamente manejada por el estado...Igual Gobernación, el área que regula a todos los negocios que venden alcohol, el transporte público, el control de las licencias de manejo, la policía estatal, la preventiva, la ministerial.
¿Si entre todos los operadores políticos de esa fuerza gubernamental no podían conseguir una sola pantalla y el lugar para su instalación cómo podrían pensar en obtener un resultado electoral al menos modesto el año entrante?. Pues no. Derrota por default.
Esa fue la reflexión de quienes se negaron rotundamente a quedarse inmóviles y obtuvieron que el Instituto Chihuahuense del Deporte les consiguiera la codiciada licencia para ver inauguración y primer partido en el Parque Central. La pantalla debieron sacarla por métodos menos convencionales porque instalarla fue decisión de última hora; los dueños de esos accesorios tenían ya todo apartado para empresas maquiladoras, bares, restaurantes, etc.
Ahora el reto es de lo menor a lo mayor, pudieron los panistas jalar la atención de sus jefes en Chihuahua para no ser dejados fuera de la inauguración del Mundial pero tendrán que hacer mucho más que eso para arrancar al menos algunos pedazos de poder al firme control de la plaza que mantienen Morena y su más aventajado aspirante a la gubernatura, el alcalde, Cruz Pérez Cuéllar.
La tierra es de quien la trabaja. Se notó hace tres domingos en la Plaza de la Mexicanidad que el edil la ha trabajado...Y aún más atrás, fue más notorio durante la reelección cuando el intento de la ultraderecha proazul lo quiso colocar en el paredón. En lugar del fusilamiento lo elevaron a héroe en aquel caso semejante al de ahora de los YoConMaru.