El 0-0 de España ante Cabo Verde dejó pocas lecturas positivas. La selección controló el balón durante gran parte del encuentro, pero generó muy pocas ocasiones claras y apenas exigió al portero rival. El equipo transmitió una sensación preocupante de falta de profundidad y de escasa capacidad para desequilibrar en los últimos metros.
Las críticas aparecieron de forma inmediata. Las decisiones de Luis de la Fuente, desde la elección de algunos futbolistas en el once hasta determinados cambios durante el partido, se convirtieron en objeto de debate. En encuentros de esta magnitud, el seleccionador siempre ocupa el centro de la conversación cuando el resultado no acompaña.
Sin embargo, también conviene preguntarse cuánto crédito tiene actualmente el técnico riojano. Y la respuesta parece evidente. Luis de la Fuente no llegó a este Mundial sostenido por promesas o expectativas. Llegó respaldado por resultados.
Bajo su dirección, España conquistó la Nations League de 2023, ganó la Eurocopa de 2024 y alcanzó la final de la última edición de la Nations League, donde cayó en la tanda de penaltis frente a Portugal. Pocos seleccionadores europeos pueden presentar una hoja de servicios similar en tan poco tiempo.
Eso no significa que esté libre de crítica. El partido ante Cabo Verde dejó dudas tácticas y futbolísticas. La ausencia de amplitud durante varias fases del encuentro facilitó el trabajo defensivo de un rival que apenas pasó apuros. España monopolizó la posesión, pero rara vez encontró espacios para convertir ese dominio en ocasiones claras.
Aun así, un Mundial no suele decidirse en el primer encuentro. La historia de la propia selección española ofrece un ejemplo imposible de ignorar. En Sudáfrica 2010, el equipo dirigido por Vicente del Bosque arrancó el torneo con una derrota inesperada ante Suiza. Aquella caída provocó críticas, dudas y pronósticos pesimistas.
Lo que sucedió después forma parte de la historia del fútbol español. España corrigió errores, creció durante el campeonato y terminó levantando el único Mundial de su historia. Evidentemente, cada torneo es diferente y nadie puede garantizar un desenlace similar, pero el precedente existe.
Por eso, quizás el debate no debería centrarse en si Luis de la Fuente perdió todo su crédito tras un empate. La verdadera cuestión es si un seleccionador que ganó una Eurocopa, una Nations League y llevó a España a otra final merece más de noventa minutos para demostrar que este grupo todavía tiene mucho que decir en el Mundial. @mundiario