A los electores de El Paso les gusta la idea de una plaza elevada sobre la autopista interestatal 10 (I-10) en el Centro. Lo que no les convence es quién debe pagarla.
Así lo revela una nueva encuesta de opinión realizada por la firma Competitive Edge Research & Communication (CERC), que encontró que alrededor de tres cuartas partes de los votantes prevén visitar al menos ocasionalmente el llamado Deck Park, y cerca del 45% apoya inicialmente su construcción, frente a un 39% que se opone. Otro 17% no tiene una postura definida.
El respaldo, sin embargo, se erosiona en cuanto se conoce el costo del proyecto. Al informarse a los electores que el proyecto tiene un costo estimado de 207 millones de dólares, que generaría empleos locales de construcción y que se financiaría con una mezcla de fondos públicos y privados, la opinión cambia radicalmente. Un 46% considera entonces que el proyecto cuesta demasiado y que no debería usarse dinero público para financiarlo, mientras que otro 27% solo lo apoyaría si el sector privado cubre la mayor parte del gasto.
Apenas 19% respalda continuar con el proyecto sin importar el costo o el esquema de financiamiento.
El uso esperado, el mejor predictor del apoyo
La disposición a usar el parque resultó ser el factor que mejor predice el respaldo al proyecto. Entre los votantes que esperan visitarlo semanalmente, un 80% lo apoya con firmeza, mientras que en el extremo opuesto, un 72% de quienes afirman que nunca lo visitarían se opone, cifra que sube a 86% una vez que conocen el costo.
El grupo etario más receptivo no es el más joven, sino el de mediana edad: casi 60% de los votantes de entre 35 y 55 años apoya la plaza, incluyendo una tercera parte que la respalda con firmeza.
El conocimiento del proyecto entre la población es todavía limitado: 36% de los electores dice no haber visto, leído ni escuchado nada al respecto, y solo 17% afirma haber recibido mucha información. Mayor conocimiento, sin embargo, no se traduce en mayor entusiasmo: el apoyo es de 46% entre quienes no saben nada del proyecto y de 49% entre quienes han escuchado poco, mientras que la oposición sube a 47% entre quienes han oído algo y a 52% entre quienes han recibido mucha información.
El riesgo político es mayor que el beneficio
El financiamiento público del proyecto también tiene un costo político potencial. Un 33% de los electores afirma que sería menos probable que apoyara a un representante del concejo municipal que respalde el proyecto, frente a solo 18% que sería más propenso a apoyarlo. Ese rechazo se intensifica entre los votantes de mayor edad: entre los opositores al financiamiento público de 56 años o más, 71% reporta una reacción negativa hacia un concejal que respalde el proyecto, incluyendo 62% que se diría "mucho menos propenso" a apoyarlo.