La casa donde Jesús Alberto Baca Miranda y sus dos hermanos crecieron, y a la que regresaban para compartir cumpleaños y Navidades con su madre, quedó inhabitable tras la explosión del miércoles en la colonia Antares. Su mamá, Eusebia M. S., de 78 años, salió con ayuda de vecinos, pero aún no vuelve a conocer el alcance de los daños, relató ayer en entrevista exclusiva para El Diario.
“El esfuerzo de mi mamá de mantener la casa, de construirle, de meterle todo lo que tenía interiormente”, expresó Baca Miranda al explicar lo que representa la vivienda para su familia. Señaló que su madre no sufrió lesiones físicas, aunque sí una afectación emocional, y que por ahora permanece en casa de un familiar.
El estallido ocurrió poco antes de las 4:00 de la madrugada del miércoles 23 de septiembre, en la calle , casi esquina con Calzada del Río. Un comandante de la Policía Municipal informó que la propietaria resultó ilesa porque estaba en la parte trasera del inmueble. El capitán primero de Bomberos, de apellido Sánchez, señaló que también hubo cuarteaduras en casas contiguas.
Según lo observado en el lugar, ayer las rejas rojas del frente estaban dobladas y algunas quedaron vencidas hacia la banqueta, entre bloques, fragmentos de concreto y estructuras metálicas. Parte del interior estaba expuesto y los muros que permanecían en pie presentaban grietas. Cintas amarillas de precaución delimitaban el área de los escombros.
Baca Miranda contó que su hermana le avisó lo ocurrido alrededor de las 6:00 de la mañana del miércoles. Él estaba en Monterrey, donde reside desde hace 12 años, y buscó un vuelo directo para reunirse con su familia, pero la opción que encontró salía hasta las 6:00 de la tarde. Decidió viajar por carretera y, tras unas 12 horas de camino, llegó a Juárez cerca de las 8:00 de la noche, relató.
Aunque por teléfono supo que había ocurrido una explosión, pensó que los daños eran menores, explicó. “No me imaginaba que el impacto fuera tanto y menos una pérdida total”, dijo. Al conocer las condiciones de la vivienda, se preguntó cómo su madre había podido salir: “No logro entender cómo logró salir mi mamá de ahí”.
De acuerdo con lo que le relataron, vecinos ayudaron a su madre a cruzar entre los escombros, señaló Baca Miranda, quien aclaró que él no presenció el auxilio. Añadió que el estallido también rompió ventanas de otras viviendas, tanto enfrente como en la parte posterior, y que ayer por la mañana comenzaron a reemplazar algunos vidrios.
El hijo de la propietaria afirmó que, antes de la explosión, su madre y otros habitantes del sector habían reportado olor a gas en el exterior. Según su relato, personal de Gas Natural revisó la zona dos o tres días antes, pero les indicó que no había una fuga. Agregó que su mamá firmó un reporte de esa visita.
“No había olor a gas internamente en la casa, pero sí en las afueras”, aseguró el entrevistado. Consideró que los avisos previos debieron derivar en una solución: “Creemos que esto se pudo haber evitado si se hubiera revisado a tiempo”. Su señalamiento sobre una posible omisión corresponde a la versión de la familia; Bomberos informó que la causa del estallido estaba bajo investigación.
Baca Miranda sostuvo que, después de la explosión, la familia grabó burbujas en el agua acumulada sobre la calle y que bomberos les dijeron que se trataba de gas. Añadió que trabajadores de la empresa abrieron el pavimento y reemplazaron un tubo dañado ese mismo miércoles, aunque reconoció que todavía no cuentan con evidencia concluyente para establecer cómo ocurrió el siniestro.
Una posible acumulación de gas dentro de la vivienda fue la explicación preliminar que ofreció el comandante municipal. Por su parte, el capitán Sánchez informó que Bomberos investigaba la causa y el origen. De acuerdo con el reporte de atención, al sitio llegaron las máquinas extinguidoras 18 y 01, personal de Gas Natural del Norte y paramédicos de Cruz Roja y Rescate.
El entrevistado señaló que él y su hermana tenían previsto acudir ayer con Bomberos para recibir el dictamen oficial, pues no estaban conformes con la información que les habían proporcionado. También manifestó su intención de acudir al Ministerio Público para proceder contra la empresa y aseguró que vecinos les ofrecieron testimonios y apoyo.
La preocupación de la familia también alcanza a quienes viven alrededor, expresó Baca Miranda, quien dijo desconocer si el problema quedó resuelto. “Le puede suceder a cualquier otro vecino”, manifestó. Añadió que buscarán una ayuda o un acuerdo con la empresa para atender las pérdidas.
Según el hijo de la propietaria, Protección Civil revisó el inmueble el miércoles y les indicó que los daños, incluido el desprendimiento de la losa, impedían volver a habitarlo. Explicó que su madre todavía desconoce la magnitud de las afectaciones y que la familia prefiere definir los siguientes pasos antes de decidir si la llevan al lugar.
Una familiar inició una colecta en redes sociales para apoyar a Eusebia, informó Baca Miranda, aunque durante la entrevista no tenía los datos de la cuenta para recibir aportaciones. Recordó que la vivienda tenía más de 40 años y que su madre llevaba alrededor de 25 años sola ahí, después de que sus hijos formaron sus propias familias.
Las visitas y celebraciones mantuvieron esa casa como lugar de reunión, recordó su hijo. “Sí, son cosas materiales, pero se queda el sentimiento de lo que vas a perder, porque si esto ya no es rescatable, pues nada más te queda el recuerdo”, expresó sobre los cumpleaños, las Navidades y el tiempo que compartieron en ese espacio.
Por ahora, su madre permanecerá con familiares mientras él y sus hermanos deciden si demuelen y reconstruyen la vivienda o si únicamente limpian el terreno, explicó Baca Miranda. A esa decisión se suma la búsqueda de una respuesta sobre lo que ocurrió y de apoyo para recuperar lo perdido, después de que la explosión les impidió volver a la casa donde todavía se reunía la familia.