Ciudad de México— Con apenas 17 años, Gilberto Mora hizo su debut ante el mundo, aunque en su México natal las presentaciones salen sobrando.
Jugador más joven de este Mundial, el centrocampista dejó su huella en la historia del torneo al convertirse en el sexto con menor edad en pisar una cancha mundialista, Está detrás sólo de nombres como el de la leyenda brasileña Pelé, quien debutó en la competencia en 1958, cinco días más chico que Mora.
El escaparate fue, nada más y nada menos, que el partido inaugural de la Copa del Mundo, que México acoge como coanfitrión junto a Canadá y Estados Unidos y donde el Tri selló una importante victoria.
“Una vez tuve un sueño, poder jugar con mi selección en un mundial”, escribió ‘Gil’ Mora en una publicación de Instagram al conocer su convocatoria el pasado 31 de mayo.
A los 65 minutos del primero de los 104 encuentros del torneo, el sueño se hizo realidad.
Rostro conocido del futbol nacional, hizo que el público presintiera su ingreso mientras calentaba. Cuando el cuarto árbitro levantó el tablero electrónico con el número 19, un saturado estadio Azteca coreó: “Mora, Mora, Mora”. Una masiva señal de afecto, y un incentivo.
Con su entrada, el niño del Mundial –gigante en el terreno de juego pese a la poca edad– se convirtió también en el jugador más joven en representar a México en la máxima instancia del futbol.