HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Economista 17 Jun, 2026 01:19

Trump capitula por Ormuz

El presidente de Estados Unidos intenta reactivar su reloj luego de haberlo detenido el 28 de febrero, fecha en la que, junto a Israel, lanzó una ofensiva bélica en contra de Irán.

No es fácilmente asimilable irse a dormir el 28 de febrero y despertar el 16 de junio, tres meses y medio después de haber tomado una decisión con elevado riesgo de error.

Donald Trump ha capitulado porque no obtuvo el principal objetivo del asesinato del ayatolá Alí Jamenei: el cambio de régimen.

El presidente estadounidense perdió el control del estrecho de Ormuz y no logró formar una coalición internacional en contra de Irán para recuperarlo. Trump se percató que la historia prometida por el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahiu no se cumplió: la caída del régimen ocurriría luego de algunos ataques estratégicos y gracias a que millones de opositores iraníes saldrían a las calles en todo el país para ahogar a los ayatolás.

Irán le ha puesto precio a Trump para desbloquear el estrecho de Ormuz: 100 mil millones de dólares le serán descongelados y recibirá un fondo de reconstrucción estimado en 300 mil millones de dólares (Reuters y WSJ).

Al paso de los años comprenderemos que el arma más peligrosa de Irán no eran las plantas de enriquecimiento de uranio para producir la bomba nuclear, no. El arma más dañina del régimen iraní es el control del estrecho de Ormuz.

La ingenuidad de Trump y Netanyahu en este tema los petrificó frente a la guerra. Fallaron sus agencias de inteligencia en detectar la inmediata expansión del conflicto a los países del Golfo.

Si el ataque terrorista de Hamás el 7 de octubre de 2023 representó un fracaso en la política de seguridad de Netanyahu, el no medir los costos del ataque a Teherán el pasado 28 de febrero, resulta un error imperdonable que, por lo menos, sería suficiente para que presentara su renuncia.

Se trató de un grave error el no haber conocido el alcance de los ataques de Irán en la región. Lo mismo el no haber conocido el nivel de arsenal del régimen teocrático. La obsesión por Hezbolá les hizo perder de foco la estrategia iraní en la colocación de las lanzaderas de misiles.

La impopularidad es veneno para el presidente Trump. El 60% de los estadounidenses rechazan la guerra en Irán y la opinión positiva que tienen ellos sobre el mandatario rompe el piso de 38%.

Trump seguramente acordó con Netanyahu una ruptura pública por el tema de Ormuz.

Es claro que el mayor perdedor del acuerdo entre Washington y Teherán es Netanyahu. Las presiones social y política crecerán y lo pondrán contra las cuerdas.

Obama lo advirtió el domingo: el acuerdo no será mejor que el firmado por él en 2015. Trump, enojado, mandó a un luchador a burlarse de su esposa. Acto pueril.

Contenido Patrocinado