León, Guanajuato.- Mientras la ciudad de León continúa apostando por obras de ampliación vial para agilizar el tránsito vehicular ante el incremento poblacional, son los peatones quienes siguen enfrentando obstáculos para desplazarse de manera segura.
Banquetas estrechas, vehículos estacionados sobre los pasos peatonales, postes colocados en medio de los andadores, superficies deterioradas y desniveladas, falta de pavimentación en las mismas banquetas, entre otros defectos más forman parte de las problemáticas que diariamente enfrentan quienes recorren la ciudad a pie.
AM realizó un recorrido sobre el bulevar Mariano Escobedo, iniciando desde la calle Antonio Durán Miranda hasta la calle La Piscina. A lo largo del trayecto se constató que, pese a tratarse de una vialidad con intenso flujo vehicular y actividad comercial, existen diversos puntos donde las banquetas son insuficientes o prácticamente inexistentes.
Durante el recorrido, se pudo detectar tramos en donde el espacio destinado al peatón se reduce a unos cuantos centímetros, obligando a las personas a descender de la banqueta y caminar directamente sobre el arroyo vehicular. Esta situación incrementa el riesgo de accidentes, especialmente en una vialidad donde circulan constantemente automóviles, motocicletas y transporte público.
Además de la falta de espacio, se identificaron otros obstáculos que dificultan la movilidad peatonal. Algunos negocios utilizan parte de las banquetas para estacionar vehículos, mientras que en otros puntos postes de servicios públicos se encuentran colocados en medio del paso, obligando a los transeúntes a desviarse. A ello se suman desniveles, grietas y deterioro en la infraestructura, condiciones que representan un riesgo adicional para adultos mayores y personas con discapacidad.
Colonos de la zona aseguraron estar acostumbrados a tener este tipo de “banquetas”. Juan Montiel Moreno, quien vive desde hace 27 años en la zona, señaló que ya es algo normal el contar con pequeños espacios para las banquetas.
Juan Montiel. Foto: Luz Villegas
“Para mi ya es normal, en mi caso uso otras calles para caminar más agusto por lo mismo de que sobre el bulevar no hay mucho espacio, pero al menos para muchos de aquí es algo ya normal”, recalcó Moreno. Añadió que el no tener espacios adecuados para banquetas es un riesgo para las personas, sobre todo adultos mayores.
Por su parte, Victor Manuel, también coincide en que ya es normal el contar con una banqueta muy pequeña sobre el bulevar, sin embargo, también depende de la educación vial del peatón.
“Hay muchos que teniendo banquetas completas o anchas prefieren bajarse a la calle y es un riesgo”, dijo.
Otra opinión similar comparte, Jessica, comercialmente también de la zona, quien recalcó que no solo el tema de las banquetas afecta a los transeúntes, sino el poco tiempo que tienen los peatones para cruzar de un lado a otro. Aseguró que en el bulevar no se cuenta con un semáforo para los peatones, por lo cual cruzar es una tarea difícil y arriesgada para muchos.
“No podemos caminar bien por las banquetas que hay, además hay muchas personas que no les gusta cruzar porque no hay un semáforo, tienes que correr porque los carros tampoco esperan”, recalcó Jessica.
Banquetas de Mariano Escobedo. Foto: Gerardo García
En el centro
La problemática no se limita a esta vialidad. En la calle Ignacio Zaragoza, en zona centro, a una lado del templo Expiatorio, es común observar ciudadanos caminando por el arroyo vehicular debido a la falta de banqueta. Los peatones comparten espacio con automovilistas, motociclistas y ciclistas, situación que genera conflictos de movilidad y aumenta la vulnerabilidad de quienes transitan a pie.
Calle Ignacio Zaragoza. Foto: Luz Villegas
En el norte
Mientras que en otro recorrido realizado sobre el bulevar Camino a Comanja, desde la entrada de Balcones del Parque Metropolitano hasta la avenida Paseo del Moral, se identificaron los mismos problemas: banquetas reducidas, desniveles y vehículos estacionados que invaden parcial o totalmente los espacios para peatones.
Asimismo, sobre el bulevar Manuel J. Clouthier se realizan obras de ampliación, durante el recorrido se observó a personal trabajando para ayudar con el flujo vehicular, aunque las obras de ampliación vial contribuyen a mejorar la circulación vehicular, la infraestructura peatonal continúa siendo una asignatura pendiente.
Obras en Bulevar Manuel J. Clouthier. Foto: Luz Villegas
Dichas intervenciones buscan mejorar la circulación, reducir tiempos de traslado, fortalecer la conectividad comercial y urbana, además de brindar mayor seguridad tanto a automovilistas como a peatones.
Everardo Cervantes señaló que ha detectado banquetas demasiado estrechas en la Zona Centro de la ciudad, lo que dificulta caminar cómodamente. “En el Centro es donde hay algunas banquetas muy reducidas, es fastidioso caminar”, comentó.
Everardo Cervantes. Foto: Luz Villegas
Adrián Méndez indicó que aunque en la zona Delta existen banquetas con dimensiones adecuadas, algunas carecen de pavimentación, por lo que durante la temporada de lluvias se generan encharcamientos que obligan a las personas a bajar de la banqueta para continuar su camino.
Adrián Méndez. Foto: Luz Villegas
Preocupa enfoque de infraestructura
Ante este panorama, Ernesto Ramírez, representante del colectivo URBE, expresó su preocupación por el enfoque que han tenido algunas de las obras recientes en materia de movilidad.
Ramírez consideró que este tipo de proyectos continúan privilegiando el uso del automóvil por encima de otros modos de transporte.
“El problema es que para ampliar los carriles generalmente se reduce el espacio peatonal. Se sigue pensando en la movilidad desde la perspectiva del automóvil y no de las personas”, señaló.
Destacó que esta situación es especialmente visible en la zona norte de la ciudad, donde existen banquetas que, afirmó, no cumplen con las dimensiones recomendadas para garantizar una movilidad segura e incluyente.
Explicó que, de acuerdo con criterios de accesibilidad y urbanismo, los espacios peatonales deben permitir una circulación cómoda y segura, especialmente para personas con discapacidad, adultos mayores y usuarios de sillas de ruedas.
Sin embargo, aseguró que en algunos puntos de la ciudad existen banquetas que no alcanzan ni los dos metros de ancho, lo que limita significativamente su funcionalidad.
Mientras León continúa creciendo y desarrollando nueva infraestructura vial, especialistas y ciudadanos coinciden en que el reto no solo consiste en agilizar el tránsito de vehículos, sino también en garantizar espacios seguros, accesibles y dignos para quienes se desplazan a pie, un sector que diariamente enfrenta obstáculos para ejercer su derecho a una movilidad segura.
HLL