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El Economista 17 Jun, 2026 09:05

Temporada de tuna: La fruta mexicana que favorece la digestión y ayuda a controlar la glucosa

Cada año, entre junio y octubre, los mercados, tianguis y centrales de abasto del país comienzan a llenarse de uno de los frutos más emblemáticos de México: la tuna. Aunque su pico de producción suele registrarse entre julio y septiembre, las primeras cosechas ya comienzan a llegar durante junio, marcando el inicio de una temporada que combina tradición, sabor y beneficios para la salud. Más allá de su dulzura natural y de su arraigo en la gastronomía nacional, la tuna se ha convertido en uno de los alimentos que más interés despierta entre especialistas en nutrición debido a los múltiples beneficios que aporta al organismo.

Originaria de México y estrechamente ligada al nopal, la tuna forma parte del patrimonio alimentario nacional desde tiempos prehispánicos. Su presencia en la dieta mexicana no solo responde a una cuestión cultural, sino también a sus propiedades nutricionales. Rica en agua, fibra, vitamina C, minerales y antioxidantes, la tuna es considerada hoy por muchos expertos como uno de los frutos más completos de la temporada de verano.

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En un contexto donde cada vez más consumidores buscan alimentos naturales que ayuden a mejorar su bienestar sin recurrir a productos procesados, la tuna emerge como una alternativa accesible, económica y profundamente mexicana. Además, su producción beneficia a miles de familias rurales en estados como Zacatecas, Estado de México, Hidalgo, Puebla y San Luis Potosí, principales productores del país.

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TunaFreepik

La fruta mexicana que ayuda a controlar el azúcar y mejorar la digestión

Uno de los principales atributos de la tuna es su elevado contenido de fibra soluble e insoluble. Esta combinación favorece el tránsito intestinal, ayuda a prevenir el estreñimiento y genera una sensación de saciedad que puede resultar útil para quienes buscan controlar su peso.

Diversos estudios también han señalado que la fibra presente en la tuna contribuye a moderar la absorción de azúcares en el organismo, ayudando a mantener niveles más estables de glucosa en sangre. Por esta razón, suele formar parte de recomendaciones alimentarias orientadas al control metabólico y a la prevención de enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación.

A ello se suma su aporte de agua, que puede superar el 80% de su composición. Esto convierte a la tuna en una excelente aliada durante las temporadas de calor, cuando la hidratación adquiere una relevancia especial. Consumida fresca, aporta frescura y una carga calórica relativamente baja en comparación con otros antojos veraniegos.

Antioxidantes, corazón sano y una defensa natural contra el envejecimiento

Otro de los grandes tesoros de la tuna se encuentra en sus pigmentos naturales. Dependiendo de la variedad —verde, roja, amarilla o morada— este fruto contiene betalaínas y otros compuestos antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo provocado por los radicales libres.

Los antioxidantes son fundamentales porque participan en la protección celular y pueden contribuir a reducir procesos inflamatorios asociados con enfermedades cardiovasculares. Asimismo, la presencia de vitamina C favorece el funcionamiento del sistema inmunológico y participa en la formación de colágeno, una proteína esencial para la salud de la piel.

Su contenido de potasio también juega un papel relevante en el equilibrio de la presión arterial, mientras que algunos estudios han asociado el consumo regular de frutas ricas en antioxidantes con una mejor salud cardiovascular a largo plazo.

Un fruto que merece volver al centro de la mesa

Durante décadas la tuna fue vista como una fruta cotidiana, abundante y hasta subestimada frente a productos considerados exóticos o importados. Hoy, la tendencia global hacia el consumo local y los llamados superalimentos ha permitido redescubrir el valor nutricional de este fruto mexicano.

Ya sea en agua fresca, ensaladas, mermeladas, postres, helados, cócteles o simplemente fresca, la tuna demuestra que la gastronomía mexicana también posee ingredientes capaces de competir con cualquier tendencia internacional de alimentación saludable. Con el inicio de la temporada 2026, este fruto vuelve a recordar que algunos de los mejores alimentos para la salud han estado siempre en nuestros mercados.

Datos rápidos de la tuna

• Más de 80% de agua.

• Fuente natural de fibra.

• Rica en vitamina C.

• Contiene antioxidantes como betalaínas.

• Aporta potasio y minerales esenciales.

• Ayuda a la hidratación durante el verano.

• Es uno de los frutos emblemáticos de la gastronomía mexicana.

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