Algunos exportadores mexicanos clave están congelando sus inversiones de capital a largo plazo y buscando financiamiento comercial a corto plazo ante la incertidumbre sobre la revisión del T-MEC, dijo el jefe de financiamiento comercial de Grupo Financiero Banorte a Global Trade Review.
Ante la previsión de que no se cumpla el plazo crucial para extender el T-MEC otros 16 años, Gerardo Gutiérrez-Olvera, de Banorte, indicó que algunas empresas de los sectores automotriz, siderúrgico y del aluminio están respondiendo suspendiendo sus inversiones de capital a largo plazo.
El T-MEC entró en vigor en 2020, con el acuerdo de realizar una revisión conjunta antes del 1 de julio de 2026 y decidir si lo extienden hasta 2042, destacó la publicación.
Los expertos prevén que no se cumplirá el plazo, lo que implicará que el acuerdo deberá revisarse anualmente.
"La política comercial se está utilizando como palanca para una negociación más amplia sobre los objetivos de seguridad nacional de Estados Unidos, y eso llevaría más tiempo", dijo Gutiérrez-Olvera.
En términos de nuevas inversiones de capital o inversiones a largo plazo, esta incertidumbre podría provocar una desaceleración en las decisiones de inversión en algunos de los sectores más afectados.
Indicó que Banorte observa que sus clientes "necesitan cada vez más apoyo para el capital de trabajo relacionado con el comercio", mientras que las decisiones de inversión a largo plazo permanecen pospuestas o suspendidas temporalmente.
Por su parte, Michael Camunez, director ejecutivo de Monarch Global Strategies y ex asesor especial de la Casa Blanca y subsecretario de Comercio de EU, afirmó que "los períodos de incertidumbre política suelen aumentar la demanda de soluciones de financiamiento comercial, ya que las empresas necesitan mayor flexibilidad para gestionar la liquidez, el capital de trabajo y el riesgo de la cadena de suministro".
Declaró que la incertidumbre del T-MEC "está afectando el momento de algunas decisiones de inversión", pero agregó que "las empresas siguen considerando a Norteamérica, y a México en particular, como componentes críticos de sus estrategias de cadena de suministro a largo plazo".
Se prevé que las empresas mexicanas necesiten mayor apoyo de capital de trabajo a medida que el país se prepara para el aumento de la demanda manufacturera, particularmente en sectores vinculados a la IA y los centros de datos, señaló Gutiérrez-Olvera.
México ya suministra cerca de una cuarta parte de todos los bienes necesarios para el desarrollo de centros de datos en Estados Unidos, afirmó Gutiérrez-Olvera.
Añadió que, en los sectores donde México ya es un proveedor líder para Norteamérica, como el automotriz, el de salud, el farmacéutico, el aeronáutico y el de equipos energéticos, los proveedores del país están experimentando un cambio aún mayor en la demanda por parte de clientes que antes utilizaban a China como su principal proveedor.
Como resultado de la creciente presión sobre el sector manufacturero mexicano, quienes lo integran "actualmente necesitan más apoyo con soluciones de capital de trabajo a corto plazo". Banorte también apoya el desarrollo y la transición hacia nuevos proveedores en Norteamérica mediante cartas de crédito, indicó Gutiérrez-Olvera.