El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, protagonizó este jueves un tenso discurso ante la Asamblea General de la ONU, mientras decenas de diplomáticos abandonaban el recinto en protesta.
Frente a los lugares vacíos, el mandatario calificó las acusaciones de genocidio contra Israel en Gaza como “la mentira más grande del siglo” y defendió las operaciones militares de su gobierno.
Netanyahu acusa a sus críticos
Al iniciar su intervención, Netanyahu llamó “cobardes morales” a los representantes que habían salido de la sala y sostuvo que Israel también estaba defendiendo a los países cuyos delegados protestaban.
El primer ministro centró parte de su discurso en Irán y afirmó que atacar sus instalaciones nucleares fue una de las decisiones más fáciles de su mandato porque, según dijo, de no haberlo hecho “estaríamos todos muertos”.
Sobre Gaza, rechazó que Israel haya cometido genocidio y aseguró que sus fuerzas han aplicado medidas para reducir las víctimas civiles, como avisos mediante mensajes, llamadas y distribución de ayuda.
Irán, los siete frentes y mensaje de resistencia
Netanyahu presentó a Israel como un país que enfrenta una guerra simultánea en siete frentes: Hamas en Gaza, Hezbollah en Líbano, los hutíes en Yemen, Irán, milicias en Irak y Siria, y grupos armados en Cisjordania. Para reforzar esa idea, recordó a su hermano Yoni Netanyahu, y recuperó una frase que, según relató, marcó su vida: “Vamos a ganar, no tenemos otra alternativa”.
El primer ministro también mostró un dispositivo Starlink desde el podio y afirmó que el acceso libre a internet permitirá al pueblo iraní conocer “la verdad” y eventualmente liberarse de su gobierno.
Además, acusó a Qatar y Turquía de impulsar campañas contra Israel. Finalmente, dirigió un mensaje a la comunidad judía internacional: “Los días en los cuales los judíos eran víctimas […] se han terminado”, antes de cerrar con una referencia bíblica sobre la continuidad de Israel.