Guanajuato.- El reconocimiento al poeta Baudelio Camarillo marcó el inicio del 5° Encuentro de Escritores en Guanajuato, en una ceremonia realizada en el Museo Iconográfico del Quijote, donde colegas, lectores y amigos se reunieron para rendir homenaje a una de las voces más significativas de la poesía contemporánea en México.
Busco el por qué he aceptado este homenaje y, crean, no encuentro esa razón… pero sí creo en la lealtad de los amigos”, expresó Camarillo, quien atribuyó el reconocimiento al afecto construido a lo largo del tiempo.
Omitieron lo malo… se quedaron con lo bueno”, añadió, provocando sonrisas entre los asistentes.
Más adelante, compartió parte de su obra en una lectura poética, donde evocó su infancia:
Ese río que recuerdo con tanta nostalgia… hoy es apenas un hilo de agua. Es un símbolo de mi vida”. Dijo, al recordar el lugar donde vive.
El encuentro, organizado por la Asociación de Escritores de Guanajuato Siglo XXI y la corresponsalía local del Seminario de Cultura Mexicana, reunió a 43 autores provenientes del Bajío y otras regiones del país. A lo largo de dos días se llevaron a cabo 17 mesas de conversación y de trabajo, entre las que destacan una mesa crítica sobre la obra de Camarillo y una lectura con el propio autor, consolidando un espacio de diálogo entre distintas generaciones.
A lo largo de dos días se llevaron a cabo 17 mesas de conversación y de trabajo, entre las que destacan una mesa crítica sobre la obra de Camarillo y una lectura con el propio autor, consolidando un espacio de diálogo entre distintas generaciones. Foto: Javier Huerta.
El Dr. Demetrio Vázquez Apolinar explicó el sentido del encuentro, titulado Las letras de una nación son la identidad de su destino:
El escritor encarna la identidad de una nación y en él recae el destino de un país. Un encuentro de escritores es un laboratorio de sentimentalidades y de ideas”, señaló.
También reconoció las dificultades para concretar el evento:
El principal reto es hacer coincidir las voluntades… seducir a los escritores para que tengan la disposición de venir. Hoy somos alrededor de 40, y es un número muy significativo”, apuntó.
Sin embargo, fue crítico con la falta de respaldo:
Es muy difícil hacer literatura con las instituciones… lo hacemos prácticamente con voluntad. Si no, lo haríamos en la calle o en las casas de los propios escritores”, comentó.
Las voces de los participantes reforzaron el valor del encuentro. Una joven asistente comentó que “estos espacios permiten que la literatura respire fuera de lo institucional” el propio Vazquez menciona que “la literatura sigue encontrando caminos, incluso cuando los apoyos son limitados”.
Así, entre lecturas, reflexiones y posturas críticas, el 5° Encuentro de Escritores se consolidó como un espacio donde la palabra no solo se compartió, sino que se defendió como una forma de identidad y resistencia cultural.
LF